nuevas fórmulas residenciales

La gestión del living se adapta a una demanda cada vez más flexible

María Encabo - Periodista |
La gestión del living se adapta a una demanda cada vez más flexible

Los cambios en la forma de vivir están obligando al sector inmobiliario a repensar cómo se diseña, se promueve y se gestiona la vivienda. Esta fue una de las ideas centrales que trasladó Daniel Toribio, CEO de Vivia, durante el Desayuno Editorial “Nuevas fórmulas residenciales”, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por Cushman & Wakefield, Urbanitae, Gestilar y Schneider Electric, donde defendió que los nuevos modelos de gestión residencial responden ya a una demanda estructural de la sociedad y no a una tendencia coyuntural.

Toribio vinculó esta transformación al auge del teletrabajo, la movilidad laboral y la evolución de los modelos familiares, tres factores que están modificando la manera en que se consume vivienda. Según explicó, antes de la pandemia solo el 5% de los empleados en España tenía reconocido el teletrabajo, frente al 15% actual, porcentaje que en ciudades como Madrid alcanza el 25%. A ello se suma el crecimiento de los hogares unipersonales, que según las previsiones del INE pasarán de los cinco millones actuales a 7,7 millones en 2039.

Este escenario se produce, además, en un mercado marcado por la falta de oferta residencial. El Banco de España sitúa en unas 750.000 viviendas el déficit acumulado desde 2021, mientras que el alquiler mantiene una fuerte presión sobre los precios. Asimismo, las fórmulas flexibles ganan atractivo porque permiten dar respuesta a perfiles que no siempre encajan en el alquiler tradicional, desde profesionales desplazados hasta nómadas digitales o personas que necesitan alojamiento durante periodos determinados.

El interés por estos modelos también se está trasladando al desarrollo de proyectos y a la inversión. JLL prevé que el stock de flex living en España se duplique en los próximos tres años, hasta alcanzar 38.716 camas, lo que refuerza el peso de unos formatos en los que la gestión adquiere un papel determinante. No se trata solo de poner vivienda en el mercado, sino de operar activos con distintos modelos de estancia, servicios y perfiles de usuario.

Daniel Toribio CEO de VIVIA

Ahí se sitúa el posicionamiento de Vivia, joint venture entre Grupo Lar y Elix, que nació como operador especializado en la gestión profesional del alquiler con una cartera inicial de 5.000 viviendas y activos valorados en 1.200 millones de euros. Trabaja con inversores institucionales, family offices y pequeños propietarios, y se ha marcado como objetivo alcanzar las 8.000 viviendas bajo gestión en 2029, dentro de un plan estratégico que contempla ampliar presencia en mercados como Valencia y Málaga, además de reforzar Madrid y Barcelona.

Para Toribio, el reto pasa por que administraciones públicas, propietarios, promotores y operadores sean capaces de adaptarse a los nuevos usos residenciales con respuestas eficientes y escalables. En ese marco, la gestión deja de ser un elemento secundario para convertirse en una pieza clave en la rentabilidad, la operación y la adecuación del producto a una demanda cada vez más diversa.