oficinas

Las oficinas flexibles ganan peso en la captación de hubs tecnológicos

María Encabo - Periodista |
Las oficinas flexibles ganan peso en la captación de hubs tecnológicos

La tensión residencial empieza a aparecer como un factor con capacidad de influir en el mercado de oficinas. En ciudades como Madrid o Barcelona, la dificultad para acceder a vivienda puede condicionar la llegada de talento internacional y, con ello, las decisiones de localización de compañías tecnológicas que buscan instalar hubs en España.

Sergi Tarragona, fundador de Cloudworks, abordó esta relación durante el Desayuno Editorial “Workplaces: oficinas guiadas por criterios ESG”, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por BNP Paribas Real Estate, JLL y Chargeguru. Desde su perspectiva, el riesgo no afecta solo al mercado residencial: si los profesionales desplazados no encuentran vivienda, algunas empresas pueden optar por ubicar sus equipos en otros mercados.

La evolución de Cloudworks permite situar el análisis de Tarragona en un modelo que ha ganado escala en Madrid y Barcelona. La compañía cerró 2025 con una facturación de 13,5 millones de euros, un 17,4% más que en 2024, y un EBITDA de 1,38 millones de euros, y prevé alcanzar los 15 millones de euros de cifra de negocio en 2026. Tras la apertura de un espacio en El Born, en Barcelona, opera más de 28.300 m2 en 15 centros entre ambas ciudades, con 3.600 puestos de trabajo.

En este escenario, los espacios flexibles ganan peso como respuesta a una demanda que busca centralidad, rapidez de implantación y menor inversión inicial. Tarragona explicó que las compañías tecnológicas necesitan soluciones capaces de activar la actividad en pocos meses, frente a los plazos y desembolsos que exige una oficina convencional.

El fundador de Cloudworks vinculó esta evolución con un cambio en el uso de la oficina. “Cuando cogemos espacios, lo primero que hacemos es transformarlos, aportar, mediante CAPEX, diseño y unas condiciones que quizá hace 10 años no teníamos. Nuestro cliente es tech, y la oficina se parece más a un hub que a una sede tradicional con escritorios y sillas. La gente busca compartir y colaborar”, señaló.

Este enfoque conecta con el informe Global Design Perspectives 2026 de JLL, que sitúa la flexibilidad como una de las tendencias que marcarán el diseño de espacios de trabajo. Según el estudio, el 88% de las organizaciones a escala global incluye la agilidad en la planificación empresarial entre sus principales objetivos, mientras que las configuraciones plug-and-play y las infraestructuras modulares ganan peso como fórmulas para reconfigurar interiores en periodos de hasta tres meses. El informe también vincula el diseño con la creación de valor inmobiliario: el 93% de los inversores encuestados por la consultora considera que la integración de tecnología en los entornos de trabajo se traduce en una mayor rentabilidad y el 54% de los inquilinos de oficinas estaría dispuesto a asumir rentas más altas por espacios con tecnología integrada.

La transformación de estos espacios implica también una estructura de inversión y gestión más intensiva. Tarragona situó el CAPEX del modelo flexible “entre 500 y 1.000 euros por m2” y el OPEX “entre 10 y 12 euros por m2”, en parte por la necesidad de mantener equipos de “50 o 60 personas dando servicio”.

El reto operativo aparece también en el estudio Perspectivas en el Facility Management: Expectativas, productividad y realidad de los espacios de trabajo, impulsado por ISS Iberia, que señala que el 60% de los directivos en España considera la digitalización un factor disruptivo clave, frente al 46% de la media mundial. Sin embargo, solo el 19% de las empresas españolas la sitúa como prioridad en su agenda operativa y el 30% recurre a colaboradores externos por falta de infraestructuras propias.

En ese contexto, la aportación de Tarragona sitúa al operador flexible en un punto intermedio entre el propietario y el usuario final: asume la inversión, la adecuación del activo y la gestión diaria del espacio para responder a una demanda empresarial que busca centralidad, rapidez de implantación y menor exposición directa al CAPEX.