El próximo 18 de junio, el césped del Centro Nacional de Golf de Madrid no solo será el escenario de una competición deportiva; se convertirá en un espacio de solidaridad sectorial. Ese día se disputará el Torneo de Golf Inmobiliario, una iniciativa impulsada por la Fundación ASPRIMA y AMADEI, que cuenta con el respaldo de copatrocinadores como Asefa, Grupo PECSA, Parcesa, Observatorio Inmobiliario y FADEI. Juntos, demuestran que el inmobiliario es un sector comprometido que va mucho más allá del ladrillo: no solo edifica, sino que asume la responsabilidad social de abrir puertas a quienes más lo necesitan.
Precisamente por este impacto real, los organizadores han elegido a la Fundación tuTECHÔ como la entidad beneficiaria de la recaudación del torneo, por lo que se reconoce así su labor social.
Para Blanca Hernández, presidenta de tuTECHÔ, este torneo es mucho más que un evento en el calendario. Es la prueba de que el sector inmobiliario ha decidido pasar a la acción. Según explica, la respuesta de las empresas no solo aporta una valiosa visibilidad y recursos económicos, sino también activa el talento y el compromiso.
tuTECHÔ comenzó a cotizar en 2024, ¿cómo ha evolucionado la cartera de activos que tiene en propiedad?
B.H: Desde nuestra salida al BME Growth en abril de 2024 —como la primera empresa social cotizada en España— no hemos parado. Hoy contamos con cerca de 500 viviendas en más de 25 provincias, con una ocupación del 100% y una morosidad del 0%. Acabamos de cerrar una nueva ampliación de capital de 10 millones de euros y lo que nos lleva a 70 millones de capital de impacto movilizados y en septiembre abriremos otra ronda de otros 10 millones de euros. La acción se ha revalorizado el 12% desde el lanzamiento, lo que demuestra que rentabilidad e impacto no son contradictorios: se refuerzan.
En cuanto al avance de la cartera, una de las evoluciones más importantes de estos dos años ha sido la apuesta cada vez más decidida por tuTECHÔ Rural, llevando el modelo a municipios de menos de 30.000 habitantes donde la vivienda vacía y la despoblación son dos caras del mismo problema.
Por otro lado, un hecho relevante ha sido el blindaje de nuestra misión, adaptando nuestros estatutos para garantizar que tuTECHÔ no se desvíe jamás de su propósito: generar un impacto positivo frente al sinhogarismo y la exclusión social. Pasen los años que pasen, y cambien las personas que estamos aquí, esta cartera de vivienda social seguirá siendo lo que es hoy: permanente, duradera y al servicio de quienes más lo necesitan.
¿Qué impacto social calculan que ya ha tenido su actividad durante estos dos años?
B.H: Por los hogares de tuTECHÔ han pasado ya más de 3.000 personas y cerca de 900 han alcanzado la plena independencia, recuperando la capacidad de sostener un proyecto de vida propio. Hoy más de 2.000 personas residen en nuestras viviendas y otras cerca de 1.500 son atendidos a través de centros de apoyo (Centros de día, guardería, locales, …). Más de 600 son menores de edad. Actualmente, cerca de 100 entidades sociales forman parte de la red de tuTECHÔ y una treintena de ellas nunca habían trabajado con vivienda antes de sumarse al proyecto.
Pero, si hablamos de impacto, creo que lo más importante no son solo las cifras, sino el cambio sistémico que estamos impulsando. En estos dos años hemos demostrado que es posible construir un ecosistema en el que administraciones públicas, entidades sociales, empresas, inversores y filántropos trabajen alineados en torno a un mismo objetivo: que ninguna persona vea limitado su futuro por no tener un hogar.
Ese ecosistema es, probablemente, nuestro principal activo. Porque los grandes problemas sociales no se resuelven desde una sola organización. Se resuelven cuando actores muy distintos ponen sus capacidades al servicio de una solución común.
Nuestra convicción es sencilla: sin hogar es muy difícil construir un proyecto vital. La vivienda es la infraestructura sobre la que todo lo demás puede sostenerse. Y cuando conseguimos movilizar a todo un ecosistema alrededor de esa idea, el impacto deja de ser únicamente el de una organización y pasa a convertirse en una transformación colectiva y sostenible en el tiempo.
"Hoy más de 2.000 personas residen en nuestras viviendas y otras cerca de 1.500 son atendidos a través de centros de apoyo"
¿Cómo colaboran con organizaciones sin ánimo de lucro para asegurar que se tiene el mayor impacto social y se realiza el acompañamiento más adecuado a las personas sin hogar?
B.H: Un aspecto relevante es que tuTECHÔ está aquí para las ONG. No son nuestros socios o colaboradores, son el motor de todo lo que hacemos. No venimos a sustituir su trabajo ni a decir cómo tienen que hacerlo, sino a quitarles de encima uno de los mayores obstáculos que enfrentan: el acceso a vivienda social para poder hacer sus acompañamientos más integrales. Les alquilamos los pisos con un descuento de en torno al 35% sobre el precio de mercado para que puedan concentrar sus recursos en lo que de verdad importa: acompañar a cada persona en su itinerario hacia la autonomía.
En ese sentido, el 100% de las personas que viven en un piso de tuTECHÔ tienen que estar dentro de un itinerario de inserción personalizado. Sin ese acompañamiento, no facilitamos la vivienda. Es una condición no negociable, porque nuestra convicción es que las personas en situación de exclusión severa necesitan las dos cosas a la vez y con igual importancia: un hogar estable y un acompañamiento profesional. Una sin la otra no funciona.
En cualquier caso, la relación que construimos con cada entidad es mucho más que una relación contractual: es una alianza de confianza. Ahí es donde entra la Fundación tuTECHÔ, con programas de formación, salud, empleo, para acompañar a las entidades sociales para que su asistencia sea más integral.
El acceso a una vivienda digna continúa siendo uno de los grandes retos sociales actuales. ¿Qué realidad encuentran cada día en las familias y personas con las que trabajan?
B.H: Aquí es importante ser precisos sobre lo que hacemos y lo que no hacemos. tuTECHÔ no es una solución de vivienda para personas: es una herramienta para las entidades sociales que acompañan a personas. Nuestros pisos no se alquilan a individuos ni a familias directamente; se alquilan a organizaciones con trayectoria contrastada para que puedan desarrollar desde ellos sus programas de acompañamiento. Son las entidades las que deciden quién vive en cada hogar, durante cuánto tiempo y con qué itinerario.
Lo que sí encontramos cada día, a través de las entidades con las que trabajamos, es que la realidad está empeorando. No solo porque los precios no paran de subir, sino porque la falta de seguridad jurídica para los propietarios está cerrando puertas que antes estaban entornadas. Hoy hay madres con hijos que no consiguen que nadie les alquile. Jóvenes extutelados que tienen trabajo, que cumplen todos los requisitos, y que aun así encuentran un no tras otro porque ningún propietario quiere asumir el riesgo. El mercado del alquiler se ha vuelto más hostil precisamente con quienes más lo necesitan, y eso tiene consecuencias directas en el trabajo de las entidades sociales que acompañan a estas personas.
"El mercado del alquiler se ha vuelto más hostil precisamente con quienes más lo necesitan"
¿Qué objetivos se han marcado para este año?
B.H: El objetivo es seguir creciendo, pero creciendo bien. No se trata solo de sumar viviendas —que también— sino de profundizar en el modelo: más entidades sociales que adopten la metodología de vivienda con acompañamiento, más ciudades donde estar presentes, más personas que encuentren un hogar desde el que reconstruir su vida.
Queremos que más ONG que aún no trabajan la vivienda como recurso de inserción den ese paso. Sabemos que funciona, tenemos la evidencia y tenemos el modelo para apoyarlas. Hoy trabajamos con cerca de 100 entidades sociales a nivel nacional y queremos seguir ampliando esa red, llegar a territorios donde hay demanda real y todavía poca oferta de vivienda social asequible.
En paralelo, seguimos trabajando para atraer más inversores de impacto que compartan la convicción de que rentabilidad y propósito no son opuestos. Acabamos de cerrar una nueva ampliación de capital de 10 millones de euros y en septiembre abriremos otra ronda de otros 10. Cada euro que entra es una vivienda más para una entidad social que la necesita.
Y uno de los frentes que más nos importa es fortalecer la colaboración público-privada. Las administraciones públicas son actores imprescindibles en la solución al sinhogarismo, y queremos seguir construyendo alianzas con ellas que nos permitan escalar el modelo con más solidez y llegar a más personas.
En definitiva: más alianzas, más entidades, más ciudades, más inversores, más personas. Seguir demostrando que este modelo funciona y que es replicable. Porque nuestra aspiración última sigue siendo la misma desde el primer día: que entre todos seamos capaces de acabar con el sinhogarismo en nuestro país.
¿Cómo están colaborando con otros agentes del sector para asegurar la eficacia y la rentabilidad de sus operaciones sin alejarse de su función social?
B.H: En tuTECHÔ nadie trabaja para el proyecto: todos trabajan desde el proyecto. Eso marca la diferencia. Los inversores de impacto aportan capital aceptando rentabilidades moderadas a cambio de impacto medible. Las empresas con propósito contribuyen con servicios profesionales desde su RSC —sin ese trabajo probono, el modelo no sería sostenible—. Las administraciones y los filántropos garantizan que nadie se quede atrás y sostienen al tejido asociativo. Y las entidades sociales cierran el círculo con el acompañamiento sobre el terreno. El aprendizaje más potente es que el impacto del ecosistema completo es mucho mayor que la suma de sus partes.
¿Qué supone para tuTECHÔ una iniciativa como este Torneo de Golf impulsado por ASPRIMA y AMADEI?
B.H: Es una oportunidad enorme, y lo es en varios niveles. El primero, sin duda, es el de la visibilidad. ASPRIMA y AMADEI representan a un sector con una enorme capacidad de transformación, no solo por los recursos que moviliza, sino también por el conocimiento, la influencia y la capacidad de generar alianzas. Que una iniciativa como este Torneo de Golf decida apoyar nuestra misión nos permite acercar el problema del sinhogarismo a profesionales y empresas que tienen mucho que aportar a la solución.
Pero el valor va mucho más allá de la recaudación o de la difusión puntual. Este tipo de encuentros generan espacios de relación y confianza. Nos permiten compartir de primera mano qué hacemos, cómo trabajamos y cuál es el impacto real de nuestro modelo. Y, muchas veces, esas primeras conversaciones acaban convirtiéndose en colaboraciones estables, en nuevas alianzas estratégicas o en empresas que deciden implicarse de forma más profunda.
Y, por supuesto, para nosotros también es una suerte poder compartir estos espacios con tantos aliados y amigos que llevan años acompañándonos.
"Acabamos de cerrar una nueva ampliación de capital de 10 millones de euros y en septiembre abriremos otra ronda de otros 10"
Más allá de la ayuda económica, ¿qué otras formas de colaboración resultan especialmente valiosas para una fundación como tuTECHÔ?
B.H: El talento profesional. Abogados, arquitectos, consultores, expertos en comunicación o en gestión que ponen sus capacidades al servicio de tuTECHÔ y de las entidades sociales con las que trabajamos. Su aportación vale tanto como una donación, y a veces más. También las conexiones: quien nos abre una puerta en un nuevo territorio, quien nos presenta a una entidad social con la que nunca habríamos coincidido, quien habla de nosotros en su empresa o en su red. Y el tiempo: personas que deciden involucrarse de verdad, conocer la realidad de primera mano y convertirse en parte activa del movimiento. La colaboración más valiosa es la que no termina en un ingreso puntual, sino la que se convierte en compromiso sostenido.
Las inscripciones para participar en esta acción social pueden realizarse a través de Torneo de Golf Inmobiliario.