SIMA ha presentado la novena edición del informe La reputación de las empresas promotoras, elaborado a partir de las encuestas realizadas entre los visitantes de SIMA 2026. El estudio sitúa en 5,8 puntos el Indicador Global de Reputación de las empresas promotoras, 0,3 puntos más que en 2025 y el mejor dato de la serie iniciada en 2017.
La percepción del sector presenta diferencias según el perfil de los encuestados. Inversores, hombres y personas de mayor edad ofrecen valoraciones más positivas, mientras que compradores finales, mujeres y jóvenes muestran una percepción más exigente.
Entre los cinco atributos analizados —confianza, transparencia, honestidad, responsabilidad y profesionalidad—, la profesionalidad obtiene la mayor puntuación, con 6,7 puntos. La transparencia, por su parte, continúa siendo el aspecto con menor valoración, aunque mejora hasta los 5,3 puntos, frente al registro de 2025.
El informe también compara la percepción de las empresas con la de sus profesionales. El indicador global de estos últimos alcanza 7 puntos, 1,2 por encima del correspondiente a las compañías. Los atributos relacionados con el trato directo, como profesionalidad, confianza, amabilidad, empatía y colaboración, obtienen entre 7,3 y 7,6 puntos.
La valoración disminuye en los aspectos vinculados a la información proporcionada. La información completa, clara y transparente registra entre 6,4 y 6,6 puntos, aunque se mantiene por encima del aprobado. El estudio señala así una diferencia entre la percepción del contacto directo con los profesionales y la valoración de las empresas como instituciones.
La compra de vivienda mantiene un balance negativo
El informe analiza también las emociones asociadas al proceso de compra de vivienda, que en 2026 registra un balance global de -15 puntos, aunque mejora respecto al año anterior. La experiencia se relaciona principalmente con sensaciones de cansancio, complejidad y frustración, mientras que la dimensión emocional positiva se vincula con el carácter emocionante de la compra.
También en este apartado existen diferencias entre perfiles. Hombres, personas de mayor edad e inversores particulares declaran una experiencia emocional más favorable que mujeres, jóvenes y compradores finales.