Hotei Properties ha cerrado la venta del hotel Nômade Madrid a GS Bacares Iberia por 105 millones de euros, según ha comunicado la socimi a BME Growth. El importe puede aumentar en otros diez millones mediante un earn-out condicionado a que el beneficio operativo bruto del establecimiento supere determinados umbrales durante los tres años posteriores a la operación.
El activo se encuentra en el número 11 de la Gran Vía de Madrid y dispone de 93 habitaciones. El antiguo Iberostar Las Letras abrió bajo la marca Nômade el pasado 27 de mayo, después de que Hotei completara en marzo las obras para transformarlo en un hotel de cinco estrellas.
GS Bacares Iberia está participada mayoritariamente por Nômade Partners, perteneciente al mismo grupo que la sociedad a la que Hotei había arrendado el inmueble. El comprador se subrogará en el contrato suscrito con NMD Gran Vía, responsable de su explotación, así como en el alquiler de la azotea para infraestructuras de telecomunicaciones.
La transmisión comprende exclusivamente el edificio, su mobiliario y sus instalaciones, sin incluir ninguna rama de actividad. El activo tenía asociada una hipoteca de aproximadamente 41,6 millones de euros, que ha quedado cancelada íntegramente tras el cierre.
Hotei estima que la desinversión generará una plusvalía de ocho millones de euros en sus cuentas individuales, frente a los 7,5 millones calculados cuando aceptó la oferta vinculante en junio. La junta extraordinaria aprobó la venta el 15 de julio, aunque la formalización se aplazó posteriormente mediante dos adendas hasta completarse el 10 de septiembre.
El cierre permitirá a la socimi devolver 1,191 euros por acción con cargo a la prima de emisión y distribuir un dividendo a cuenta de 0,0612 euros brutos por título. Ambos pagos se realizarán el próximo 15 de septiembre.
La venta también permite cumplir una de las condiciones suspensivas de la oferta voluntaria presentada por Painwick Project para adquirir las acciones de Hotei. La socimi enmarca la salida del activo en su estrategia de rotación de inmuebles considerados no estratégicos para concentrar su cartera en los segmentos de lujo y gran lujo.