Tomás Olivo ha cerrado la compra de la sede histórica de Telefónica en el número 28 de la Gran Vía de Madrid por 200 millones de euros, según ha publicado CincoDías a partir de fuentes conocedoras de la operación. La compraventa se formalizó el 1 de septiembre y culmina el acuerdo adelantado el pasado mayo, cuando el empresario ultimaba la adquisición del activo a través de General de Galerías Comerciales (GGC).
El importe definitivo queda por debajo de las expectativas con las que la operadora inició la venta, situadas inicialmente entre 250 y 300 millones de euros. La singularidad del edificio despertó el interés de diferentes inversores, aunque su elevada protección patrimonial, las restricciones de uso y el coste asociado a una eventual rehabilitación fueron reduciendo las alternativas de transformación y condicionaron las ofertas presentadas.
La formalización permanecía pendiente desde el principio de acuerdo alcanzado en mayo. De acuerdo con la información publicada ahora por CincoDías, las partes han pactado una estructura económica vinculada a la evolución del futuro proyecto, si bien no se conocen los términos concretos ni el destino que Olivo plantea para el inmueble.
Gran Vía 28 dispone de aproximadamente 32.000 m2 y cuenta con el máximo nivel de protección patrimonial de Madrid, que obliga a preservar sus principales elementos arquitectónicos. Su uso urbanístico está vinculado a actividades dotacionales, culturales y de infraestructuras, una calificación que limita su reconversión para albergar propuestas hoteleras, residenciales o comerciales.
Hasta la mitad de la superficie puede destinarse a actividades culturales y educativas, aunque cualquier modificación orientada hacia usos de mayor rentabilidad exigiría superar un proceso urbanístico y administrativo complejo. Estas condiciones, unidas a las necesidades de inversión de un inmueble protegido, marcarán las posibilidades de reposicionamiento del activo bajo su nueva propiedad.
Diseñado por el arquitecto Ignacio de Cárdenas, el edificio fue levantado entre 1926 y 1929 e inaugurado en 1930. Con cerca de 90 metros de altura, se convirtió en uno de los primeros rascacielos de Europa y en el edificio más alto de España hasta la construcción del Edificio España en 1953.
Concebido para albergar la sede central de Telefónica y una infraestructura preparada para gestionar 40.000 líneas automáticas, mantuvo durante décadas un papel central en las telecomunicaciones de Madrid. Posteriormente fue objeto de dos grandes intervenciones, acometidas en 1987 y 1992, y la segunda permitió adaptarlo como edificio inteligente.
Aunque la operadora trasladó en 2006 sus oficinas centrales a Distrito Telefónica, el campus de Las Tablas, Gran Vía 28 conservó funciones institucionales, comerciales y culturales. Actualmente alberga la Fundación Telefónica, espacios expositivos y la tienda insignia de Movistar, reabierta en septiembre de 2024 después de una reforma sobre unos 2.800 m2.
La compra incorpora al patrimonio de Tomás Olivo uno de los activos más reconocibles de la Gran Vía madrileña. El empresario controla General de Galerías Comerciales, especializada en el desarrollo y la gestión de grandes complejos de retail y propietaria de activos como La Cañada, en Marbella; Nevada Shopping, en Armilla, y Gran Plaza, en Roquetas de Mar.
Su cartera de desarrollos incluye Valdebebas Shopping, en Madrid; Infinity Shopping, en Valencia, y Tarraco Shopping, en Tarragona, junto con diferentes ampliaciones y nuevas fases en varios de sus complejos. A finales de junio anunció una inversión de 1.500 millones de euros para financiar estos proyectos y completar la adquisición de Gran Vía 28.
Para Telefónica, la venta supone desprenderse de un inmueble que dejó de funcionar como sede corporativa principal hace dos décadas, aunque continúa estrechamente vinculado a la historia y la imagen de la operadora. La desinversión se encuadra en su estrategia de reducción de costes y deuda, que durante los últimos meses también ha incluido la salida de distintos negocios en Latinoamérica y la venta de su participación en BBVA.