La transformación de La Escocesa, el antiguo recinto industrial situado en Poblenou, movilizará una inversión mínima de 51,8 millones de euros para convertir sus 11.528 m2 en un complejo de usos sociales, culturales y económicos, cuya puesta en funcionamiento completa está prevista para 2029.
El Ayuntamiento de Barcelona, propietario del 93% del ámbito, aportará 27,2 millones, mientras que el resto de los recursos procederá de las entidades públicas y privadas que participarán en el desarrollo, entre ellas Mercabarna, la Generalitat de Cataluña, la Fundació AMPANS y la Associació d’Idees EMA.
Construido a partir de 1852, el conjunto está formado por siete edificios industriales que se rehabilitarán y reorganizarán en tres áreas. Klein y Shield albergarán actividades vinculadas a la economía social y la innovación; Birkhead, Paul y Steegmann concentrarán los servicios de inclusión y cohesión, mientras que Johnston y Foseco mantendrán la actividad artística que La Escocesa desarrolla actualmente.
La vertiente social ocupará más de 4.500 m2 e incluirá viviendas asistidas para 30 personas con discapacidad y otras 42 con necesidades específicas. El programa se completará con servicios de acompañamiento y espacios destinados a formación e inserción laboral.
El recinto conservará también su función como centro de producción artística, donde trabajan más de 30 creadores residentes y se organizan unas 40 actividades públicas al año. A estos usos se añadirán una incubadora de empresas emergentes especializadas en tecnología alimentaria y proyectos de investigación desarrollados junto con universidades.
La intervención permitirá incorporar 1.702 m2 de espacio público al entorno de Poblenou y del distrito 22@. Según las previsiones municipales, el complejo recibirá alrededor de 15.000 visitantes anuales una vez finalizada su transformación y generará 22 puestos de trabajo ligados a su actividad, además de otros 38 vinculados a la atención de sus usuarios.