El mercado hipotecario español registró menos operaciones sobre viviendas en julio, aunque por importes más elevados. Se inscribieron 43.372 préstamos, un 3,5% menos que un año antes, mientras su cuantía media aumentó un 10,9%, hasta los 180.785 euros, según los datos provisionales publicados este 28 de septiembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Respecto a junio, el número de hipotecas retrocedió un 5,5% y el importe medio avanzó un 1,4%.
El incremento de la financiación por operación compensó el descenso de las inscripciones, de modo que el capital prestado para hipotecas sobre viviendas alcanzó los 7.841 millones de euros, un 7% más interanual. El balance acumulado también mantiene el crecimiento: entre enero y julio, las operaciones aumentaron un 5,4%, el capital un 15,8% y el importe medio un 9,9%.
La divergencia entre volumen e importe permite distinguir dos dimensiones del mercado: el retroceso de la actividad durante el mes convive con una mayor financiación media de las operaciones que llegan a formalizarse. Esta última variable, sin embargo, no equivale al precio de la vivienda ni permite determinar por sí sola si los compradores están financiando una proporción mayor del valor del inmueble.
El tipo de interés medio se situó en el 3,01%, frente al 2,96% de junio y al 2,92% de julio de 2025, con un plazo medio de 26 años. El tipo fijo concentró el 62,3% de las nuevas hipotecas, frente al 37,7% del variable; sus intereses iniciales medios fueron del 3,03% y del 2,97%, respectivamente.
El aumento del importe solicitado y el repunte del interés son factores que, a igualdad de plazo y condiciones, elevan la cuota. No obstante, estas medias agregadas no permiten cuantificar cómo ha variado el esfuerzo financiero de los hogares, para lo que sería necesario conocer también sus ingresos y las características de cada préstamo.
Un ajuste desigual entre comunidades
La caída nacional presenta diferencias territoriales. Baleares lideró los incrementos, con un 8,6%, seguida de Asturias (8,1%) y Galicia (7,1%), mientras Cantabria (-26,9%), Aragón (-20,5%) y La Rioja (-19,7%) registraron los mayores descensos. Entre los grandes mercados, Cataluña creció un 4,9% y la Comunidad Valenciana un 0,2%, frente a las caídas de Madrid (-5,2%) y Andalucía (-9,3%).
El retroceso hipotecario coincide con la reducción de las compraventas de viviendas, que en julio sumaron 61.417 operaciones, un 5,1% menos interanual, según la estadística difundida por el INE el pasado viernes. Ambas series apuntan a una menor actividad respecto al mismo mes de 2025, aunque las transmisiones crecieron un 3,6% frente a junio.
La comparación debe tener en cuenta que se trata de estadísticas registrales distintas: las hipotecas inscritas durante un mes no corresponden necesariamente a las compraventas contabilizadas en ese mismo periodo. Por ello, su relación no permite calcular directamente qué porcentaje de adquisiciones se financia con un préstamo.