El precio de la vivienda libre aumentó un 12,2% interanual en el segundo trimestre de 2026, siete décimas menos que entre enero y marzo, según el Índice de Precios de Vivienda (IPV) publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa iguala la registrada al comienzo de 2025 y es la más baja desde entonces, aunque mantiene el encarecimiento por encima del 12% por sexto trimestre consecutivo.
La moderación procedió principalmente de la vivienda nueva, cuyo precio creció un 7,4% respecto al mismo periodo del año anterior, 1,7 puntos menos que en el primer trimestre. La segunda mano, que concentra la mayor parte de las operaciones, mantuvo una presión superior al avanzar un 12,9%, seis décimas menos que en los tres meses precedentes.
Los datos trimestrales reflejan que el encarecimiento continuó durante la primavera. Entre abril y junio, el índice general aumentó un 3,4%, apenas una décima menos que al inicio del año, con una evolución desigual entre ambos segmentos: la vivienda usada se encareció un 3,7%, mientras que la nueva limitó su avance al 1%.
El incremento se extendió a todo el territorio, ya que ninguna comunidad autónoma ni las ciudades de Ceuta y Melilla registraron tasas interanuales negativas. Las subidas más elevadas se localizaron en Ceuta, con un 15,2%; Asturias, con un 15%; y Castilla y León, con un 14,8%, seguidas por Aragón, donde los precios crecieron un 14,6%.
También superaron la media nacional La Rioja y Murcia, ambas con un 14,4%; Melilla, con un 13,8%; Baleares, con un 13,7%; Cantabria, con un 13,5%; y la Comunidad Valenciana, con un 13%. Galicia y Madrid igualaron un aumento del 12,9%, mientras que Extremadura alcanzó el 12,8%.
Los incrementos más contenidos correspondieron a Navarra, con un 9,5%; País Vasco, con un 10%; y Cataluña, con un 10,1%. Canarias se situó también por debajo del promedio, con un 11%, al igual que Castilla-La Mancha y Andalucía, donde los precios avanzaron un 11,7% y un 11,9%, respectivamente.
El IPV mide la evolución de los precios de compraventa de las viviendas libres adquiridas por los hogares, tanto nuevas como de segunda mano, a partir de la información de las operaciones escrituradas que facilita el Consejo General del Notariado. Los resultados correspondientes al segundo trimestre son definitivos, según el INE.