Hispavima ha completado la venta de un almacén logística de 5.403 m2 en Sevilla a la firma luxemburguesa Unik Capital. Con este movimiento, se cierra la desinversión de los activos de la cartera Project Key, mientras que la parte compradora suma a su portfolio una instalación que se encuentra actualmente alquilada a largo plazo a Conway.
El activo se sitúa en Megapark, en el municipio de Dos Hermanas. La infraestructura cuenta con una superficie bruta alquilable destinada a almacenamiento y distribución, complementada por un espacio de 485 m2 reservado para oficinas. Desde el punto de vista técnico, el centro logístico está catalogado como un almacén de triple temperatura, adaptado para la gestión de productos en ambientes de frío positivo, frío negativo y temperatura ambiente.
Las especificaciones constructivas de la plataforma incluyen una altura libre de almacenamiento de 14 metros y un muelle de carga con una longitud de 32 metros. En el ámbito energético y medioambiental, el edificio dispone de una instalación fotovoltaica con una potencia de 500 kW ubicada en la azotea y cuenta con el certificado de sostenibilidad internacional BREEAM bajo la calificación de "Very Good".
La venta de este activo concluye el desarrollo de la cartera Project Key, un plan ejecutado por Hispavima a lo largo de los últimos dos años enfocado en la promoción de proyectos en mercados regionales fuera de los núcleos logísticos tradicionales. El entorno geográfico donde se asienta la nave destaca por concentrar operativas de última milla, registrando la presencia de empresas del sector como Amazon, Transportes Arnedo, Steff y DIA.
La operación de compraventa ha involucrado a múltiples asesores profesionales para ambas partes. La consultora JLL actuó como entidad gestora de la venta en representación de Hispavima, que también contó con los servicios del bufete Cuatrecasas para la asesoría legal y técnica de toda la cartera de activos. Por el lado de Unik Capital, la asesoría comercial fue ejecutada por C&M, mientras que los aspectos legales y técnicos fueron cubiertos por el despacho Hogan Lovells y la firma Almar Consulting, respectivamente.