La financiación destinada a promoción inmobiliaria alcanzó los 39.000 millones de euros en 2025, lo que supone un crecimiento del 11,4% respecto a los 35.000 millones registrados en 2024, según la actualización del Observatorio de la financiación del sector promotor, elaborado por Urbanitae en colaboración con KPMG.
El informe apunta a un mercado con mayor dinamismo inversor, en el que la financiación bancaria mantiene su posición predominante, aunque con un peso relativo menor frente al avance de las fuentes alternativas. El saldo de crédito bancario vivo destinado a promoción inmobiliaria se situó en 25.060 millones de euros en el tercer trimestre de 2025, frente a los 25.228 millones contabilizados al cierre de 2024, según datos del Banco de España.
En términos de distribución, la financiación bancaria pasó de representar entre el 56% y el 58% del volumen total en 2024 a situarse entre el 53% y el 55% en 2025. La financiación alternativa, por su parte, elevó su participación desde el 30%-32% hasta el 33%-35% del total. Dentro de este segmento, la financiación crowd superó los 500 millones de euros transaccionados en 2025, de los que Urbanitae concentró cerca de 260 millones.
El Observatorio vincula esta evolución con el contexto del mercado residencial en España. La población residente superó los 49,6 millones de habitantes al cierre de 2025, mientras que los visados de vivienda de obra nueva alcanzaron las 139.016 unidades, un 4,1% por encima de las estimaciones iniciales, según los últimos datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. A ello se suma un déficit de vivienda estimado en torno a 730.000 unidades, de acuerdo con CaixaBank Research.
El precio medio de la vivienda de obra nueva mantuvo su tendencia al alza en 2025 y se situó en 306.296 euros por unidad, un 0,3% por debajo de las estimaciones iniciales, según datos provisionales del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Las estimaciones de mercado recogidas por el informe apuntan a posibles incrementos adicionales en 2026 del 5% a nivel nacional, tanto en obra nueva como en vivienda usada, y de entre el 8% y el 10% en las grandes capitales.
Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae, señala que “el crecimiento de la inversión en promoción hasta los 39.000 millones de euros confirma que el inmobiliario español sigue siendo un activo estratégico para los inversores. Estamos viendo cómo la financiación alternativa, y en particular el modelo de coinversión, gana protagonismo al aportar agilidad, diversificación y acceso a oportunidades que antes estaban limitadas”. Además, añade que “este cambio no solo complementa a la banca tradicional, sino que está contribuyendo a dinamizar el desarrollo de nuevos proyectos en un contexto de fuerte demanda de vivienda”.
Carlos Cuatrecasas, socio en FS Consulting Strategy de KPMG en España, afirma que “el incremento de la inversión en promoción en 2025 refleja un entorno de elevada demanda de vivienda y fuerte interés inversor a este tipo de activo, en el que el inmobiliario español continúa aportando estabilidad a las carteras. En este contexto, la evolución de los precios y la actividad promotora seguirá muy condicionada por la limitada capacidad de generación de nueva oferta (suelo finalista en zonas de alta demanda) frente a una demanda creciente por el incremento esperado de la población española a medio plazo”.