España, Italia, Portugal y Grecia alcanzaron en 2025 un volumen de inversión inmobiliaria de 35.000 millones de euros, una cifra récord que supone un incremento del 24% respecto a 2024 y un 21% por encima de la media registrada desde 2020, según el último informe de Savills sobre el sur de Europa.
La consultora señala que la evolución de la región responde cada vez más a factores estructurales, entre ellos la ampliación del universo de activos, la demanda vinculada al turismo, una menor exposición del retail al comercio electrónico y unas dinámicas más favorables en oficinas y logística que en varios mercados core europeos.
España fue el mercado que captó más volumen de inversión en términos absolutos frente a su media desde 2020, con un aumento de 2.575 millones de euros, un 17% más. Grecia registró el mayor avance relativo, con un crecimiento del 76%, al captar 1.184 millones de euros por encima de su media desde 2020.
El informe también apunta a que las previsiones macroeconómicas apoyarán tanto la demanda de ocupación inmobiliaria como la confianza inversora. Para 2026, Oxford Economics prevé un crecimiento del PIB del 2,4% en España, del 2,1% en Portugal y del 1,8% en Grecia, frente al 1,0% estimado para el conjunto de la UE 27.
“Los datos confirman que el sur de Europa ha dejado de ser una asignación táctica para convertirse en una apuesta estratégica, con España captando más capital que ningún país en la comparativa. Es el reflejo de unos fundamentales sólidos que seguirán ganando tracción y esperamos un año aún mejor, con mayor actividad y oportunidades a largo plazo en toda la región”, afirma Jaime Pascual-Sanchiz, CEO de Savills Iberia y Head Southern Europe.
Savills también identifica la energía como un factor diferencial para el sur de Europa en un contexto geopolítico más volátil. Según la consultora, la mayor penetración de energías renovables de producción nacional puede reducir la exposición a shocks energéticos importados y aportar más visibilidad sobre los costes operativos para los usuarios, un elemento relevante para las decisiones de alquiler y para la confianza empresarial en sectores intensivos en energía.
Con estos datos, el informe concluye que el sur de Europa está ganando peso dentro de las carteras inmobiliarias europeas, no solo como mercado de recuperación cíclica, sino como exposición estratégica apoyada en demanda, crecimiento económico y diversificación de oportunidades.