La necesidad de construir más rápido, reducir incertidumbres y ganar eficiencia ha situado la industrialización en el centro del debate inmobiliario. Aunque todavía convive con sistemas tradicionales, su desarrollo avanza en sectores donde la repetición de espacios facilita su implantación. El hotelero es uno de ellos.
Desde esa perspectiva, Rebeca Rubio, Deputy CDO Construction & Design de B&B Hotels, participó en el Desayuno Editorial “El futuro de la construcción industrializada”, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por Zennio Spain, Grohe, TQ Eurocredit y Kömmerling, donde analizó las oportunidades que ofrece este modelo para el crecimiento de la cadena y las condiciones que deben darse para que pueda escalar.
La directiva enmarcó este avance dentro de una transformación sectorial más amplia. En su intervención, señaló que la construcción industrializada no sustituirá a la tradicional, sino que ambas convivirán de forma complementaria.
B&B Hotels ya cuenta con varios hoteles desarrollados mediante sistemas industrializados, otros con modelos híbridos y algunos ejecutados mediante construcción tradicional. Esta combinación responde a las características de cada proyecto, aunque Rubio vinculó la industrialización con principios que forman parte del ADN de la compañía, como la sostenibilidad, la innovación, la simplicidad, la funcionalidad y la eficiencia.
La necesidad de crecer con rapidez y desarrollar proyectos singulares también impulsa esta estrategia. El contexto acompaña esa lectura: CBRE prevé la apertura de alrededor de 220 hoteles en España para finales de 2026, una previsión que sitúa al sector ante el reto de ejecutar nuevos proyectos con mayor control de plazos, costes y procesos.
Entre las ventajas que aporta la industrialización, Rubio destacó el ahorro de costes, la reducción de plazos, el control de los procesos, la consistencia de marca y la incorporación de criterios de sostenibilidad y economía circular durante la vida útil del edificio.
En esa línea, un estudio de UPF Barcelona School of Management estima que la aplicación de soluciones industrializadas puede generar un ahorro del 2,68% sobre el Presupuesto de Ejecución por Contrata (PEC), que incluye los costes de construcción, los gastos generales y el beneficio industrial de la constructora, y que la reducción del plazo de obra puede disminuir hasta un 30% el coste financiero del préstamo promotor. El mismo análisis calcula reducciones del 50% en residuos y del 30% en consumo de agua frente a la construcción tradicional en el caso estudiado.

La compañía trabaja en el diseño y construcción de soluciones repetibles que permitan optimizar los proyectos y garantizar una mayor homogeneidad. En este proceso colabora con empresas especializadas como Ávita, A20 Habitat, Casiac, 011h y otras compañías del sector, con las que desarrolla plataformas de diseño capaces de evolucionar con cada nuevo proyecto.
El B&B Hotel Madrid Tres Cantos refleja esa aplicación en España. El establecimiento, de 120 habitaciones y cinco plantas, se desarrolló con un sistema híbrido industrializado de madera y hormigón, con estructura y fachada prefabricadas, baños prefabricados y parte de las instalaciones industrializadas. En este proyecto, la estructura y la fachada se montaron en 14 días y el sistema permitió reducir alrededor de seis meses el plazo de construcción frente a métodos tradicionales.
Desde la perspectiva de Rubio, el desarrollo de este modelo dependerá del equilibrio entre demanda, cadena de valor y financiación. La maduración de las empresas especializadas y la creación de sinergias entre los distintos actores del proceso serán, a su juicio, factores necesarios para acelerar su implantación.
El sector hotelero reúne condiciones especialmente favorables para avanzar en esta dirección. “Todo se puede estandarizar”, remarcó Rubio. Los baños y las cocinas se sitúan entre los componentes con mayor recorrido, aunque también ganan presencia las fachadas y las estructuras. La evolución del mercado refleja esa tendencia: fuentes del sector sitúan la producción de baños industrializados en España en torno a 50.000 unidades anuales, frente a las cerca de 4.000 que se fabricaban hace unos años.