construcción industrializada

La industrialización: el reto de estandarizar sin perder la esencia del activo

María Encabo - Periodista |
La industrialización: el reto de estandarizar sin perder la esencia del activo

La construcción industrializada avanza, pero todavía se encuentra en una fase incipiente. Para Jesús Mora, director comercial de Zennio Spain, uno de los principales desafíos consiste en encontrar el equilibrio entre estandarización y personalización. A su juicio, el objetivo no es aplicar un mismo protocolo a todos los proyectos, sino identificar qué procesos pueden repetirse de forma eficiente y cuáles deben adaptarse a las necesidades concretas de cada activo.

Durante el Desayuno Editorial “El futuro de la construcción industrializada”, organizado por Observatorio Inmobiliario, Mora señaló que la evolución del modelo sigue condicionada por la falta de confianza de parte del sector y por la confusión que aún existe entre industrialización y prefabricación.

En su opinión, el ámbito hotelero ilustra con claridad cómo puede aplicarse este enfoque. En activos con un elevado número de unidades repetidas, la industrialización permite anticipar parte del trabajo técnico antes de llegar a obra, especialmente en sistemas como el control y la automatización de habitaciones. Mora citó como ejemplo un proyecto piloto hotelero en el que Zennio participó con cuadros por habitación fabricados, programados y testados en fábrica antes de su instalación. “Acabamos de terminar un hotel como experiencia piloto que se ha ejecutado en seis meses. Se trabajó tres meses en la parte de ingeniería y luego seis meses en ejecución. Todos los módulos han salido completamente testeados desde fábrica”, destacó.

El interés del caso no está solo en el plazo de ejecución, sino en el cambio de lógica que refleja. La industrialización traslada parte de la incertidumbre de la obra a una fase previa de ingeniería, programación y validación técnica. Esta lectura conecta con el diagnóstico de la Comisión Europea, que vincula la digitalización de la construcción con la mejora de la productividad, la eficiencia de recursos y la coordinación entre agentes. En este tipo de procesos, cuanto más se define y comprueba antes de la instalación, menor es el margen de error durante el montaje.

jesús mora zennio

La aplicación de este enfoque en hoteles gana relevancia en un mercado con elevada actividad. España cerró 2025 con 366,7 millones de pernoctaciones hoteleras, un 1% más que en 2024 y nuevo máximo histórico, según el INE. La inversión hotelera alcanzó, además, los 4.275 millones de euros en 2025, el segundo mejor registro de la serie, con 194 transacciones entre hoteles existentes, inmuebles para reconversión a uso hotelero y suelos para nuevos desarrollos, según Colliers.

Esa demanda también está favoreciendo la producción de componentes industrializados: fuentes del sector apuntan que en España se fabrican ya cerca de 50.000 baños industrializados al año, impulsados principalmente por la demanda hotelera, frente a los 4.000 que se producían hace unos años y que, además, se exportaban. En un escenario de alta ocupación, inversión y reposicionamiento de activos, estos datos ayudan a explicar por qué la capacidad de acortar plazos, reducir incidencias en obra y acelerar la entrada en operación del hotel adquiere una lectura económica más directa.

La automatización añade una segunda capa de valor, vinculada a la explotación del edificio una vez finalizada la obra. A ello se suma un marco regulatorio cada vez más exigente: la Directiva (UE) 2024/1275 introduce obligaciones relativas a sistemas de automatización y control en edificios no residenciales, y el MITECO recoge que los edificios no residenciales cuyas instalaciones superen los 70 kW de potencia nominal útil deberán incorporar sistemas de automatización, control y gestión automática de la iluminación.

jesús mora zennio

En este marco, las soluciones de Zennio para hoteles permiten integrar en cada habitación el control de la climatización, la iluminación, la detección de presencia y el acceso mediante tarjeta. La compañía cuenta, además, con dispositivos específicos como ALLinBOX Hospitality, que reúne en un único equipo funciones de alimentación KNX, interfaz IP, control de clima, entradas y salidas, lo que facilita su integración en cuadros por habitación.

Según la Guía de Gestión Energética en el Sector Hotelero de la Comunidad de Madrid, el control integrado de la climatización puede reducir el consumo energético entre un 20% y un 40%, mientras que cada grado térmico restringido puede suponer un ahorro del 7%. Así, los cuadros por habitación a los que aludió Mora no solo reducen la intervención en obra cuando llegan fabricados, programados y testados desde fábrica, sino que dejan instalada una infraestructura preparada para gestionar consumos y operación durante la vida útil del hotel.