La Comunidad de Madrid ha aprobado una línea de avales para facilitar la compra de vivienda de obra nueva sobre plano. El mecanismo permitirá que los compradores eviten adelantar durante la construcción hasta el 10% del precio del inmueble, una cantidad que habitualmente se abona a la promotora o a la cooperativa antes de la entrega de llaves. El límite total de la línea será de 50 millones de euros.
El Consejo de Gobierno ha dado luz verde este 4 de noviembre a las condiciones del sistema. Las sociedades de garantía recíproca (SGR) podrán avalar a promotoras y cooperativas para cubrir esos anticipos, de modo que los futuros propietarios no tengan que disponer de ese dinero mientras se ejecuta la obra. La iniciativa podrá aplicarse tanto a viviendas libres como protegidas.
El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso asumirá, sin coste, hasta el 70% de cada garantía, mientras que las SGR que concedan los avales deberán cubrir al menos el 30% restante. Para participar, estas sociedades tendrán que tener su sede en la Comunidad de Madrid, cumplir los requisitos económicos establecidos y suscribir un acuerdo con la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo.
La medida no supone una subvención directa al comprador ni elimina esa parte del precio: el aval permite cubrir las cantidades que normalmente se anticipan durante la construcción. La línea entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), y los compradores podrán acogerse cuando las SGR se incorporen al sistema.
Una vez finalizada la obra, quienes asuman la hipoteca del promotor podrán solicitar su incorporación a Mi Primera Vivienda, siempre que cumplan los requisitos del programa y formalicen el préstamo con una entidad adherida. Esta iniciativa permite financiar hasta el 100% del valor del inmueble a menores de 40 años; el porcentaje máximo es del 95% para personas de 40 a 45 años y del 90% para quienes tienen entre 45 y 50.