El alquiler de una vivienda de dos habitaciones absorbe el 39% de los ingresos netos de una familia media en España, frente al 30% que requiere la compra, sin tener en cuenta el ahorro previo necesario para acceder a una hipoteca. Así lo recoge un estudio de idealista elaborado con datos del tercer trimestre de 2026, que atribuye estos niveles de esfuerzo a la escasez de oferta y al encarecimiento de los precios.
En el mercado del alquiler, nueve capitales superan el umbral del 30% de los ingresos familiares que los especialistas consideran recomendable. Palma registra la tasa más elevada, con un 44%, seguida de Málaga (41%), Madrid y Valencia (39% en ambas), Alicante (38%), Segovia (35%), Barcelona (34%), Santa Cruz de Tenerife (32%) y Las Palmas de Gran Canaria (31%). Teruel presenta el menor esfuerzo, con un 19%.
Por provincias, Málaga encabeza el esfuerzo para alquilar, con un 59% de los ingresos familiares, seguida de Baleares, con un 46%. También superan el 30% Alicante, Madrid y València (38% en cada caso), Santa Cruz de Tenerife (37%), Cádiz (33%), Barcelona, Las Palmas y Segovia (32%), y Girona y Sevilla (31%).
En la compra, cinco capitales rebasan el umbral del 30% recomendado: Palma alcanza el 50%, Madrid el 38%, San Sebastián y Málaga el 36%, y Barcelona el 33%. Alicante y Valencia se sitúan en el 28%, mientras que Bilbao registra un 26%. En el extremo inferior, Lleida presenta la tasa más baja, con un 12%, seguida de Jaén y Zamora, con un 13%.
En el ámbito provincial, Baleares registra el mayor esfuerzo para comprar, con un 49% de los ingresos familiares, seguida de Málaga (46%), Santa Cruz de Tenerife (36%) y Madrid (34%). Barcelona se sitúa en el 26%, mientras que Teruel presenta la menor tasa, con un 11%.
El estudio de Idealista calcula el esfuerzo del alquiler a partir de la proporción de los ingresos netos anuales del hogar destinada a pagar el arrendamiento de una vivienda de dos dormitorios. Para la compraventa, estima el peso de la cuota anual de una hipoteca tipo sobre los ingresos familiares, considerando condiciones medias de duración y tipo de interés actualizadas con datos del Banco Central Europeo. Los datos de renta proceden del Instituto Nacional de Estadística (INE).