Los arquitectos y aparejadores solicitan al Gobierno un cierre temporal de las obras de construcción

24/03/2020

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Se mantengan aquellas obras que estén vinculadas a las respuestas necesarias frente al COVID-19

El CSCAE (Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España), el CGATE (Consejo General de la Arquitectura Técnica de España) y el CITOP (Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas), desde su responsabilidad social, han solicitado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana una suspensión temporal en obras de construcción.

En una carta conjunta de las tres entidades, que representan a más de 110.000 profesionales colegiados, manifiestan que, ante la situación generada por la rápida transmisión del COVID-19, esta medida contribuiría “al esfuerzo colectivo por detener la expansión y garantizar las condiciones de seguridad y defensa de la salud de todos los agentes, trabajadores y personal interviniente en la obra establecidas en los protocolos sanitarios oficiales y demás normativa aplicable”.

Las tres entidades también plantean que, es necesario contemplar supuestos en los que el mantenimiento de obras y actividades, por su naturaleza específica, pueda ser compatible con las restricciones generales establecidas.

Los firmantes plantean que se mantengan todas aquellas obras de ejecución urgente que responden al interés general y, de manera especial, las que estén vinculadas a las respuestas necesarias frente al COVID-19, como hospitales de campaña, adecuación de centros sanitarios, etcétera. Otras excepciones podrían ser aquellas obras que se encuentren en la fase última de ejecución o que se desarrollen en las partes interiores de las obras en ejecución, entre otras.

El presidente del CSCAE, Lluís Comerón Graupera, ha manifestado que “para limitar el impacto económico y social de esta crisis, planteamos preparar ya una reactivación rápida del sector, prever, incluso, formas de recuperar la actividad, si la situación se prolonga y tenemos que convivir con la enfermedad, y que se contemplen supuestos donde el mantenimiento de la actividad sea posible”.

En similares términos se ha pronunciado el presidente del CGATE, Alfredo Sanz Corma, quien ha añadido que “una vez asegurada la salud y seguridad de los trabajadores como primer objetivo, y en base a nuestra responsabilidad social, tendremos que contemplar la manera de intentar minimizar el impacto en el PIB de esta lamentable situación en la medida de nuestras posibilidades”.

Por último, el presidente del CITOP, Carlos Dueñas Abellán, y en sintonía con el resto de presidentes, ha asegurado que “nuestro sector, que ya fue duramente castigado por la crisis de 2008, es plenamente consciente de la gravísima situación de emergencia sanitaria y salud que está provocando el COVID-19 en todo el mundo. Lamentamos el impacto socioeconómico que tendrá en nuestras profesiones, pero lo que más nos preocupa es la reducción por todos los medios del coste humano”.