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La IA impulsará el 30% de las oficinas a espacios flexibles para 2030

Redacción Observatorio Inmobiliario |
La IA impulsará el 30% de las oficinas a espacios flexibles para 2030

El auge de la inteligencia artificial transformará el sector inmobiliario al convertir el 30% de las oficinas en espacios flexibles para 2030. Con esta evaluación, las organizaciones buscan adoptar estrategias híbridas para ganar flexibilidad y eficiencia operativa frente a la incertidumbre estructural sobre el tamaño de sus plantillas.

Los datos recopilados por JLL señalan un cambio de modelo en el mercado de oficinas tradicionales, que pasará a convertirse en un sistema de consumo bajo demanda debido a las dificultades para realizar previsiones de espacio a largo plazo. Para afrontar esta situación, las empresas recurren a la estrategia denominada "core plus flex", una fórmula que combina sedes corporativas tradicionales con soluciones ágiles destinadas a transformar los costes fijos en ventajas competitivas.

No obstante, los indicadores actuales reflejan una disparidad entre el planteamiento estratégico y su implementación real en el mercado corporativo. En la actualidad, el 42% de las grandes organizaciones asigna apenas el 1% o menos de su plantilla a oficinas flexibles, mientras que solo un 3% de las compañías dedica más del 10% de su cartera inmobiliaria a este tipo de modelo operacional.

Tras superar la fase de corrección posterior a la pandemia mediante la optimización de sus operaciones y el cierre de las ubicaciones de bajo rendimiento, el sector de los espacios flexibles ha consolidado su estabilidad financiera. Esto ha renovado la confianza del capital institucional, que se ha introducido en el mercado a través de adquisiciones estratégicas y el lanzamiento de productos propios por parte de grandes firmas de inversión. Asimismo, la percepción de los inversores institucionales respecto al riesgo de estos activos se ha suavizado, ya que los acuerdos de gestión vigentes generan rendimientos que superan con frecuencia a los del arrendamiento tradicional, dejando atrás el antiguo criterio que consideraba que una exposición al espacio flexible mayor al 17% complicaba la valoración de los activos.

Dentro del mercado español, los núcleos de Madrid y Barcelona muestran una notable madurez al acumular un stock conjunto que supera los 620.000 m2 de oficinas flexibles, una cifra que representa entre el 2% y el 3,5% del inventario inmobiliario tradicional. La estructura de la oferta en ambas ciudades se caracteriza por una alta concentración de operadores tradicionales. En Madrid, las cinco principales firmas controlan el 55% del stock disponible, mientras que en Barcelona el volumen de los cinco operadores mayoritarios acapara el 53% del mercado local. En cuanto a la actividad de contratación registrada durante el ejercicio de 2025, los operadores sumaron 25.119 m2 en Barcelona, lo que equivale a un 8% de la contratación tradicional, y 14.250 m2 en Madrid, representando un 3% del mercado convencional. Los niveles de ocupación actuales en estas plazas se sitúan en el 84% para Madrid y en el 81% para Barcelona, con una tarifa media mensual por puesto en despacho privado de 447 euros y 411 euros respectivamente para aquellos operadores que gestionan superficies superiores a los 10.000 m2.