Grupo Insur ha formalizado la sucesión en su presidencia ejecutiva y ha reordenado su estructura directiva en el inicio del Plan Estratégico 2026-2030. La junta general de accionistas, celebrada en Sevilla, ha ratificado el relevo de Ricardo Pumar, que deja la presidencia tras 20 años al frente de la compañía, y ha aprobado el nombramiento de Francisco Pumar, hasta ahora director general, como nuevo presidente ejecutivo del grupo.
La junta aprobó además las cuentas anuales de 2025, el informe de gestión y un dividendo de 0,74 euros por acción. También dio luz verde a una reducción del Consejo de Administración, a la Memoria de Sostenibilidad, al Informe Anual de Gobierno Corporativo, a las retribuciones de los consejeros y a varias reelecciones y nombramientos dentro del consejo.
Asimismo, la compañía ha comunicado la incorporación de Fátima Sáez del Cano como nueva directora general a partir de mayo. Su llegada se enmarca en el despliegue del nuevo plan estratégico, tras el cierre del ciclo 2021-2025.
Arquitecta superior por la Universidad Politécnica de Madrid, cuenta con posgrado en Dirección de Empresas y Valoración Inmobiliaria por ICADE y procede de Newdock, la plataforma paneuropea de desarrollo logístico impulsada por Goldman Sachs, donde ejercía como CEO y gestionaba una cartera de activos superior a 1.000 millones de euros en España, Francia e Italia.
Resultados de 2025 y nueva etapa directiva
El relevo en la presidencia se produce después de que Insur cerrara 2025 con un beneficio neto de 39,3 millones de euros, un 60% más que el año anterior. La compañía alcanzó además una cifra de negocio de 238,6 millones de euros, un 28,4% más, y un ebitda de 48,2 millones de euros, con un incremento del 49,2% respecto a 2024.
“Hemos cerrado el último ejercicio del Plan 2021-2025 con un beneficio neto récord, doblando casi el beneficio con el que partíamos en 2020, gracias a la rentabilidad, disciplina financiera y calidad de los resultados”, afirmó Francisco Pumar.
El nuevo Plan Estratégico 2026-2030 contempla una cifra de negocio global acumulada de entre 1.630 y 1.840 millones de euros, un ebitda de entre 230 y 250 millones de euros, un beneficio después de impuestos de entre 175 y 195 millones de euros y una inversión cercana a los 500 millones de euros. La estrategia se apoyará en tres líneas de actividad: promoción residencial, promoción terciaria y patrimonio, con foco en Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana.
Según trasladó la compañía, el plan incorpora la industrialización de procesos, la innovación tecnológica y la inteligencia artificial entre sus líneas de transformación operativa. Francisco Pumar señaló ante los accionistas que el nuevo ciclo se apoyará en “la diversificación de los negocios, la coinversión, la disciplina en la asignación de capital, la tecnología, la innovación y la industrialización”.