Durante el Portugal Real Estate Summit, organizado por Iberian Property y celebrado los días 14 y 15 de septiembre en el Hotel Palácio Estoril, Miguel Pinto Luz, ministro de Infraestructuras y Vivienda de Portugal, ha asegurado que el 90% del programa Construir Portugal ya está implementado. “Tenemos todo en marcha para que el mercado pueda reaccionar”, ha afirmado en un encuentro que reúne a más de 350 profesionales y directivos del sector inmobiliario.
El responsable de Vivienda ha invitado a los presentes a contribuir al objetivo nacional de aumentar la oferta y mejorar el acceso a la vivienda. También ha recordado que Construir Portugal no se elaboró “dentro de un despacho cerrado”, sino a partir del diálogo con los distintos agentes del sector, una interlocución que el Ejecutivo pretende mantener para introducir los ajustes necesarios.
“Queremos conservar una relación muy estrecha con el sector privado para entender qué debemos afinar. Esta tiene que ser una fórmula de éxito”, ha señalado Pinto Luz, quien ha situado la colaboración con el mercado como uno de los elementos necesarios para elevar la producción residencial.
El Gobierno portugués está desarrollando el que considera el mayor plan de inversión en vivienda pública de los últimos 50 años, con el objetivo de entregar cerca de 40.000 unidades hasta finales de 2026 y otras 30.000 durante el próximo ejercicio. Este aumento del parque público constituye, según el ministro, “una forma de regular el mercado” mediante una intervención tangible sobre la oferta residencial.
El programa también incorpora respuestas a corto plazo, entre ellas las ayudas sociales directas para los hogares con mayores dificultades y el alquiler subvencionado. A estas medidas se suman la garantía pública para la compra de vivienda por parte de los jóvenes y las exenciones del impuesto municipal sobre las transmisiones onerosas de inmuebles (IMT) y del impuesto del timbre (IS) para los menores de 35 años.
Pinto Luz ha reconocido que estos incentivos elevan la presión sobre la demanda, aunque ha defendido su necesidad para facilitar el acceso de los jóvenes a una vivienda y evitar que emigren. “A veces tenemos que adoptar medidas a corto plazo que pueden parecer paradójicas, pero los jóvenes necesitan incentivos sólidos y acceder a una vivienda a un coste menor”, ha explicado.
Según los datos aportados durante su intervención, más de 100.000 jóvenes han comprado una vivienda en Portugal durante el último año y medio, con un importe medio de 200.000 euros por operación. A su juicio, las cifras muestran que los incentivos están llegando principalmente a la clase media y, aunque pueden presionar al alza los precios en un segmento reducido, no afectan al conjunto del mercado. El resto de las medidas adoptadas de manera simultánea, ha añadido, comenzará a ofrecer resultados próximamente.
Incentivos fiscales, licencias y regulación del alquiler
A largo plazo, la política portuguesa de vivienda se articula en torno a tres pilares. El primero contempla incentivos fiscales destinados a aportar mayor previsibilidad a los inversores, incluidas exenciones en distintos tributos portugueses para quienes vendan o alquilen viviendas a precios moderados.
El segundo eje pasa por agilizar las licencias mediante la revisión del Régimen Jurídico de Urbanización y Edificación (RJUE), mientras que el tercero incluye una reforma del Nuevo Régimen del Arrendamiento Urbano (NRAU). Todas estas actuaciones persiguen reducir la incertidumbre y establecer un marco más estable para la inversión residencial.
Las primeras alianzas público-privadas, previstas para 2027
El Ejecutivo trabaja también en nuevas fórmulas de colaboración público-privada para construir vivienda destinada al alquiler. ESTAMO, la sociedad pública portuguesa encargada de gestionar el patrimonio inmobiliario del Estado, ya colabora con los municipios para activar los primeros proyectos.
El modelo prevé que el sector público aporte los terrenos y garantice la tramitación de las licencias, mientras que los socios privados asumirán el diseño, la construcción y la gestión posterior de los desarrollos. “A mediados del próximo año queremos tener en marcha las primeras alianzas”, ha avanzado Pinto Luz.
Portugal necesita 300.000 viviendas
El ministro ha cifrado en 300.000 unidades el déficit residencial de Portugal de acuerdo con las necesidades actuales del país, una brecha que requerirá aumentar tanto la inversión como la capacidad promotora.
“Los agentes del mercado cuentan ahora con más previsibilidad y menos ambigüedad. No tienen únicamente la palabra de un político, sino la ley a su favor, y queremos atraer más capital y promotores que nos ayuden a cubrir estas carencias”, ha afirmado.
Pese al grado de ejecución alcanzado por Construir Portugal, Pinto Luz ha advertido de que todavía es pronto para evaluar los efectos de las medidas sobre la oferta y el acceso a la vivienda. “Tenemos que esperar para ver los resultados”, ha concluido.