Lima ha puesto en marcha una división de transacciones especializada en la compraventa de suelos y edificios para flex living y alojamiento turístico, con una cartera inicial para comercializar de más de 200 millones de euros y 2.200 unidades alojativas, según informa la consultora. Los activos se encuentran en distintos puntos de España, principalmente en Madrid, Valencia, Málaga y Canarias.
El área se centrará en operaciones off-market, fuera de los circuitos abiertos de comercialización, y trabajará tanto con suelos finalistas como con inmuebles susceptibles de reposicionamiento y edificios ya operativos. La oferta incluye proyectos de flex living y hoteles con tamaños que van desde las 50 habitaciones hasta más de 400 unidades.
La puesta en marcha de esta actividad amplía los servicios de asesoramiento que presta a promotores, inversores, operadores y fondos institucionales en la búsqueda de activos, el análisis de viabilidad, la definición de producto y la selección de gestores. Especializada en segmentos como coliving, residencias de estudiantes y senior living, incorpora también hoteles y edificios de apartamentos turísticos a su oferta.
Irene Trujillo Félix, consejera delegada de Lima, señala que la selección de oportunidades requiere combinar el análisis de la ubicación y del público objetivo con el diseño, las variables financieras y la normativa. Los inmuebles que se incorporen a la cartera pasarán por una evaluación previa, según explica Luciano Medinaceli, arquitecto de la firma.
Previsión de superar las 40.000 camas de flex living en 2030
El inicio de la división coincide con una fase de crecimiento de este mercado en España. Lima estima que la oferta de flex living duplicará su volumen actual hasta 2028 y superará las 40.000 camas en 2030, con Madrid como principal polo de actividad: concentra el 60% del stock operativo nacional y el 72% de las camas en construcción, más de 14.000, de acuerdo con sus cálculos.
La consultora vincula esta evolución a la demanda de alojamiento temporal de profesionales desplazados por proyectos, trabajadores en remoto, estudiantes de posgrado y personas que necesitan una residencia durante una etapa de transición. Estos perfiles requieren estancias de duración limitada y condiciones de contratación adaptadas a su movilidad.
En su análisis territorial, identifica oportunidades en Madrid, especialmente en flex living y residencias de estudiantes, mientras que en Málaga y Valencia pone el foco en hoteles, residencias de marca y senior living. También señala las ciudades intermedias con buenas conexiones y demanda temporal como posibles destinos para nuevos desarrollos.