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El ladrillo viene después del ecosistema

María Encabo - Periodista |
El ladrillo viene después del ecosistema

Los activos alternativos están dejando de responder a esa denominación para convertirse en mercados más consolidados. Así lo señaló Pedro Rizo, director de Desarrollo de Negocio Iberia de Nhood, durante el Desayuno Editorial “Las oportunidades de los activos alternativos”, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por la compañía junto a Urbanitae y Grohe, en el que vinculó su crecimiento a dos condiciones: una financiación que acompañe esa evolución y un ecosistema capaz de sostener la actividad de los futuros inmuebles.

El avance de la inversión permite dimensionar ese proceso. Las categorías de Alternativos y Healthcare sumaron más de 1.400 millones de euros en España durante el primer semestre de 2026, según CBRE, un volumen que reúne segmentos con actividades y grados de madurez diferentes.


Capital, financiación y regulación

Durante el debate sobre healthcare, Rizo apuntó a una inversión cada vez menos condicionada por la preferencia por una tipología de activo o una ubicación concreta. "Cuando hay mucho capital, y este es agnóstico, también lo es geográficamente", afirmó.

Las operaciones sobre plataformas con presencia en varios países ilustran esa dimensión internacional. En su análisis específico del segmento sanitario, JLL contabilizó 471 millones de euros de inversión en España durante el primer trimestre de 2026, con una contribución relevante de operaciones paneuropeas como la integración de Cofinimmo y Aedifica y la adquisición de ISEMIA por TwentyTwo Real Estate y Farallon Capital, ambas con presencia en el mercado español.

Rizo animó al sector bancario a ser más flexible a la hora de financiar estos proyectos, dado el grado de consolidación que, a su juicio, han alcanzado. Su petición se produce en un contexto de interés por ampliar la actividad crediticia: según los resultados para España de la encuesta European Lender Intentions Survey 2026, difundidos por CBRE, cerca del 70% de los financiadores prevé incrementar su actividad en el país y el 89% está dispuesto a financiar promociones inmobiliarias.

pedro rizo nhood

Ese apetito convive con una selección de los proyectos. La consultora observa una mayor competencia entre prestamistas y estructuras de financiación más flexibles, especialmente para activos bien ubicados y respaldados por promotores o inversores con capacidad de ejecución acreditada. La liquidez disponible sitúa así el foco en las condiciones de cada operación y en la solvencia de quienes la impulsan.

Respecto a la regulación, Rizo reconoció que puede percibirse como un obstáculo para la inversión, aunque compartió el optimismo de otros participantes al situar el marco español en el contexto europeo: "Si nos comparamos con otros países de Europa, no estamos tan mal". Una valoración a la que sumó su confianza en los fundamentos que ofrece España para el desarrollo de estos mercados.


El ecosistema como condición previa

En life sciences, Rizo sintetizó una de las condiciones necesarias para el desarrollo inmobiliario: "El ladrillo viene después del ecosistema". Universidades, laboratorios, talento y calidad de vida constituyen esa base sobre la que puede surgir una demanda suficientemente sólida para sostener los proyectos.

Además de lo expuesto en el desayuno, la dimensión del tejido científico y empresarial catalán permite concretar esa reflexión. El Informe de la BioRegión de Cataluña 2025, presentado por Biocat en febrero de 2026, identifica 1.650 empresas y 94 instituciones de investigación, con el 93,4% de las compañías concentradas en la provincia de Barcelona.

Un ejemplo de cómo esa actividad se traduce en necesidades de espacio es la ampliación del Parc Científic de la Universitat de Barcelona. Según explicó la institución en junio, el crecimiento del sector y la demanda de instalaciones impulsan nuevos proyectos, entre ellos un edificio de 10.000 m2 sobre rasante integrado en MIES-UB, cuya puesta en marcha está prevista para 2029. Acogerá al Instituto de Bioingeniería de Cataluña, al Instituto Fraunhofer y a grupos de investigación de la universidad, combinando laboratorios húmedos y secos con zonas de trabajo compartido e interacción científica.

La especialización de estos espacios condiciona tanto su diseño como la inversión necesaria. Un laboratorio requiere soluciones distintas de las de una oficina convencional y exige trabajar con el futuro usuario desde las primeras fases. La ventilación, el suministro energético y el equipamiento científico son necesidades que deben incorporarse desde el inicio, con implicaciones para los costes, las licencias y los plazos de desarrollo.

Esa relación entre actividad y espacio trasciende también el edificio. La visión de planificación presentada por Barcelona Regional en MIPIM 2026 plantea los hospitales como infraestructuras en las que confluyen asistencia, investigación, formación y actividad económica. El futuro Campus Clínic responde a esa lógica al reunir funciones sanitarias y científicas en un ámbito de mayor escala, donde la conexión entre instituciones y profesionales forma parte del propio desarrollo urbano.


pedro rizo nhood


Salud y alojamiento sénior dentro de la ciudad

La integración urbana abre también oportunidades para acercar los servicios sanitarios y de cuidados a sus usuarios mediante la transformación de inmuebles existentes. En este ámbito, Nhood contempla la atención dental, la fisioterapia y los cuidados para niños y mayores entre las vías de diversificación de los espacios comerciales, vinculando la incorporación de nuevas actividades con las necesidades de la población del entorno.

A escala de barrio, esa combinación de funciones se concreta en La Maillerie, en el área metropolitana de Lille (Francia), donde ha impulsado junto con Linkcity la transformación de un antiguo enclave industrial, en colaboración con las administraciones locales y los vecinos. El conjunto incorpora 9.600 m2 destinados a alojamiento para mayores, además de viviendas, comercio, oficinas y equipamientos educativos. El componente sénior queda así integrado en un entorno compartido con otras generaciones y actividades, conectado con los servicios y los espacios de convivencia del barrio.