Bridgepoint ha alcanzado un acuerdo para adquirir Kayne Anderson Real Estate (KARE) por un valor empresarial inicial de aproximadamente 1.393 millones de dólares. La operación permitirá al grupo incorporar el inmobiliario como quinta vertical de inversión, junto a private equity, crédito, infraestructuras y mercado secundario.
La transacción, cuyo cierre está previsto para finales de 2026, está sujeta a la aprobación de los accionistas, las autorizaciones regulatorias y el consentimiento de los fondos implicados. Tras la integración, la plataforma combinada gestionará alrededor de 117.000 millones de dólares en activos.
Kayne Anderson Real Estate, con sede en Boca Ratón, Florida, gestiona aproximadamente 22.000 millones de dólares en estrategias de capital y deuda inmobiliaria. La firma está especializada en sectores apoyados por tendencias demográficas de largo plazo, como medical office, senior housing, student housing, multifamily y light industrial en Estados Unidos.
Aunque la operación no contempla activos ni inversiones concretas en España, refleja el creciente peso del real estate especializado dentro de las plataformas globales de inversión alternativa. Esta tendencia también se observa en el mercado español, especialmente en segmentos como living, healthcare, residencias de estudiantes y logística ligera.
El importe inicial de la adquisición se financiará mediante 759 millones de dólares en efectivo y la emisión de aproximadamente 189 millones de nuevas acciones de Bridgepoint. El acuerdo contempla también una contraprestación adicional vinculada al cumplimiento de determinados objetivos de ingresos por comisiones de gestión.
Desde su creación en 2007, Kayne Anderson Real Estate ha construido una plataforma centrada en activos inmobiliarios alternativos en Estados Unidos. En mayo de 2026 cerró su último fondo, KAREP VII, con 5.120 millones de dólares en compromisos, casi el doble que su vehículo anterior.
Tras el cierre de la operación, el equipo directivo de KARE, liderado por su cofundador y consejero delegado, Al Rabil, continuará al frente del negocio, que operará bajo la marca Kayne Bridgepoint. La gestora aportará además más de 115 relaciones con inversores institucionales, con escaso solapamiento respecto a la base actual de clientes de Bridgepoint.
Bridgepoint prevé que la adquisición tenga un efecto positivo sobre el beneficio por acción, con un incremento de un dígito medio en 2027 y superior al 20% en 2028. La compañía ha señalado que los activos reales pasarán a representar cerca de la mitad de sus activos bajo gestión.