Inversión Inmobiliaria

BEI e ICO invierten 325 millones de euros en Prado XII de UCI

Redacción Observatorio Inmobiliario |
BEI e ICO invierten 325 millones de euros en Prado XII de UCI

El Grupo BEI, formado por el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Europeo de Inversiones, y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) han invertido en Prado XII, un fondo de titulización RMBS de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), joint venture entre Banco Santander y BNP Paribas.

La operación suma una inversión de 325 millones de euros. El Grupo BEI aporta 225 millones de euros, de los que 150 millones corresponden al BEI y 75 millones al FEI en el tramo más senior, mientras que el ICO invierte otros 100 millones. Se trata de la segunda transacción conjunta entre el Grupo BEI, el ICO y UCI en una titulización de hipotecas residenciales originadas en España.

Los recursos movilizados permitirán a UCI originar nuevos préstamos sostenibles dirigidos a particulares y comunidades de propietarios para actuaciones de rehabilitación energética en edificios. Aunque el foco principal estará en la renovación del parque residencial existente, también podrán financiarse préstamos hipotecarios para la adquisición de viviendas con altos estándares de eficiencia energética y consumo de energía casi nulo.

Prado XII está estructurado como una titulización de venta real sobre una cartera de préstamos hipotecarios al corriente por importe de 650 millones de euros. El Grupo BEI y el ICO adquieren parte del tramo senior, mientras que UCI conserva los tramos mezzanine y junior.

El fondo es un RMBS, siglas de Residential Mortgage-Backed Security, y cumple los criterios europeos STS, correspondientes a titulizaciones simples, transparentes y estandarizadas, recogidos en el Reglamento de Titulización de la Unión Europea 2017/2402. La operación también se ajusta a los requisitos regulatorios de CRR, Reglamento de Requerimientos de Capital, y LCR, ratio de cobertura de liquidez a corto plazo.

Entre las características de la transacción figura una amortización prorrateada de todos los tramos, que pasará a ser acelerada cinco años después de la emisión, en la fecha de ajuste. La estructura incluye además una reserva de efectivo para cubrir posibles déficits de intereses y mecanismos para aplazar el pago de intereses de los tramos mezzanine y junior si se produce un deterioro del rendimiento.