El consumo de cemento sube un 5,9 % en 2019 pero ralentiza su crecimiento

06/02/2020

RUEDA-DE-PRENSA-OFICEMEN_06022020.jpg Imagen de la rueda de prensa de Oficemen

El consumo en diciembre descendió un 20 %, la caída más abrupta del año

El consumo de cemento en España cerró 2019 en 14.254.420 toneladas, un 5,9 % más que en 2018, lo que supone un crecimiento cercano a las 800.000 toneladas, según la Estadística del Cemento de Oficemen. A pesar de cerrar el año en positivo, el consumo de cemento ha reducido a la mitad su ritmo de crecimiento en el segundo semestre, por la ralentización del mercado inmobiliario.

Tras una evolución al alza durante los seis primeros meses del año, cuando se crecía a un ritmo cercano al 11% y en el que el consumo ganó 804.000 toneladas, el segundo semestre se ha caracterizado por un estancamiento de las cifras, incluso con ligeras caídas.

Desde Oficemen, se estima que esta situación de ralentización se prolongará en 2020, hasta cerrar con un 2 % de crecimiento.

En diciembre, el consumo de cemento cayó un 10 %, lo que ha lastrado en casi un punto porcentual el crecimiento acumulado al cierre del mes anterior. Diciembre se convierte, por tanto, en el cuarto mes que ha cerrado en negativo en 2019, con un total de 886.133 toneladas, la caída más abrupta que se ha producido en el año.

Con la obra pública casi paralizada, el principal motor del consumo de cemento en los últimos años ha sido la edificación. Sin embargo, los últimos datos conocidos del sector vivienda parecen ir paralelos al consumo de cemento y apuntan también a una ralentización.

“Es conveniente destacar que las 110.000 viviendas nuevas que se han iniciado en 2019 representan la mitad de las viviendas que se construían en los periodos previos al boom. Tenemos que recordar que, para un país como España, el mercado inmobiliario debería contar, de media, con entre 180.000 y 200.000 viviendas nuevas al año; por lo que nos deja todavía un largo recorrido de recuperación”, explica el presidente de Oficemen, Víctor García Brosa.

Por lo que respecta a la ausencia de ejecución de obra pública, la patronal cementera recuerda que la inversión pública en infraestructuras en relación con el PIB se encuentra en torno al 1 %, el nivel más bajo desde 1983. “Es urgente que el nuevo gobierno tome medidas al respecto, nuestro país necesita infraestructuras relacionadas con el transporte y la movilidad, el acceso a las ciudades, la mejora de las redes secundarias”, alerta García Brosa.

Las exportaciones ya acumulan más de dos años y medio en números rojos

Las exportaciones superaron en diciembre la cota de los dos años y medio de caídas ininterrumpidas, con un descenso del 33 % y la pérdida de casi 200.000 toneladas. En el conjunto de 2019, se han situado en 6.232.043 toneladas, con un descenso del 23 %, lo que supone una pérdida de cercana a los dos millones de toneladas en mercado exteriores.

Las importaciones, por su parte, se han duplicado, pasando de 465.390 toneladas en 2018 a casi un millón en 2019.

Respecto al cambio climático y a las emisiones de CO2 que emite la industria, García Brosa se muestra claro. “Las empresas que componen Oficemen tienen un fuerte compromiso con la reducción de emisiones, traducido en inversiones desde hace ya años. (…) No obstante, este compromiso no es compartido por muchos de nuestros competidores del arco mediterráneo, donde no cuentan con una agenda de descarbonatación como la de la Unión Europea, y en los que no se penalizan fiscalmente las emisiones de CO2”.