Las ventas de los operadores de Carmila en España crecieron un 6,6% durante el primer semestre de 2026, frente al avance del 2,3% registrado en el conjunto de su cartera, formada por centros comerciales en los mercados español, francés e italiano. La evolución de la actividad se trasladó a los ingresos, ya que las rentas netas comparables aumentaron un 2,5% en el país, por encima del 1,4% contabilizado a escala de grupo.
La socimi cerró junio con una cartera valorada en 6.813 millones de euros, un 2,6% más en términos comparables que al término de 2025. El incremento, cifrado en 169 millones, se apoyó principalmente en la transformación de los activos y el crecimiento de las rentas, que aportaron 97 millones y 60 millones, respectivamente, mientras que la evolución de las tasas de capitalización en España generó otros 12 millones.
El valor de los inmuebles avanzó pese a que la rentabilidad inicial neta de la cartera se redujo del 6,56% al 6,45%. La tasa potencial neta también descendió, en este caso 12 puntos básicos, hasta situarse en el 6,76%.
Los ingresos netos por alquiler alcanzaron 203,8 millones de euros, prácticamente estables en términos absolutos y un 1,4% superiores a perímetro constante. Francia registró un incremento comparable del 1,2%, mientras que en Italia el avance se limitó al 0,4%.
La mejora operativa permitió elevar el ebitda hasta 177,8 millones de euros, un 1,9% más en términos homogéneos, con un margen del 80,8%, 80 puntos básicos por encima del contabilizado un año antes. Los gastos generales se redujeron un 1%, una evolución que Carmila atribuye a la disciplina de costes, las economías de escala y la aplicación de herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial.
El beneficio neto atribuido ascendió a 231,8 millones de euros, un 88,3% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que el resultado recurrente EPRA aumentó un 1,6%, hasta 134,2 millones. Por acción, alcanzó 0,97 euros, lo que supone un crecimiento del 3,5%.
La actividad comercial también mantuvo una evolución positiva. Carmila firmó 530 contratos de arrendamiento durante el semestre, un 33% más, por un volumen anual de rentas de 33 millones de euros y con una reversión positiva del 2,8%. La ocupación permaneció estable en el 96%, mientras que la tasa de esfuerzo de los operadores se situó en el 10,9%.
En España, uno de los principales hitos fue la apertura de Primark en el centro comercial Los Alfares, en Talavera de la Reina, una actuación que forma parte de la estrategia de remodelación y actualización de la oferta comercial. En el conjunto de su cartera, la inmobiliaria aprobó 39 proyectos de transformación por 37 millones de euros, con una rentabilidad sobre el coste estimada del 9%.
El grupo también reforzó su actividad inversora con la compra de Grand Quetigny, en Dijon, por 45 millones de euros, lo que supone haber ejecutado cerca de la mitad del objetivo de adquisiciones fijado para 2026, situado en 100 millones.
La deuda neta ascendía a 2.658 millones de euros al cierre de junio, con una ratio sobre el ebitda de 7,3 veces. El endeudamiento sobre el valor de los activos, medido mediante el LTV EPRA con costes de transmisión, descendió 40 puntos básicos interanuales, hasta el 39,3%.
Tras los resultados del semestre y la aportación prevista de la compra realizada en Dijon, Carmila ha elevado su previsión de beneficio recurrente EPRA por acción para el conjunto del ejercicio desde 1,84 hasta 1,87 euros, un 3,3% más que en 2025. La cotizada presentará el próximo 19 de noviembre su nuevo plan estratégico, que abarcará el periodo comprendido hasta 2030.