La Asociación Española de Residencias de Estudiantes (AREDE) ha iniciado su actividad con el objetivo de representar a un sector que afronta un déficit estructural de plazas en un contexto de alta demanda estudiantil. La entidad nace integrada por once operadores que gestionan más de 48.000 camas en 42 ciudades españolas, lo que representa el 44% de la oferta de alojamientos diseñados específicamente para estudiantes (PBSA) y más del 90% de la inversión actual en el desarrollo de nuevas plazas residenciales.
Marta Sánchez, presidenta de la asociación, ha señalado que el sistema universitario español cuenta con más de 160.000 estudiantes internacionales, a los que se suma más de un 20% de alumnos nacionales que se desplazan de su región de origen para cursar estudios.
A pesar de ser España uno de los destinos preferidos a nivel global, el sector presenta un desfase respecto al entorno europeo: mientras que la ratio de cobertura en Europa es del 18%, en España apenas alcanza el 7%.
Para aproximarse a los niveles europeos, la asociación plantea la necesidad de multiplicar por diez la inversión actual. No obstante, desde AREDE subrayan que el crecimiento del sector requiere de una colaboración público-privada que permita participar en el diseño de políticas públicas. En esta línea, la presentación de la entidad ha coincidido con la publicación de un Manifiesto de buenas prácticas que establece compromisos en materia de bienestar emocional, salud mental de los jóvenes, sostenibilidad y ética en la gestión.
La hoja de ruta de la organización para los próximos meses incluye la elaboración de un libro blanco del sector con datos económicos y sociales, así como informes específicos sobre la situación de los universitarios.
Las compañías fundadoras que integran esta plataforma son Amro Holdco Spain, Camplus Ibérica, Micampus Living, Nido, Qurzon, Resa, Rockfield, Stephouse, Student Experience, Vita Spain Management y Yugo Students Spain.