El precio de la vivienda nueva en España cerró el primer semestre de 2026 en 3.458 euros por m2, un 9,7% más que un año antes y un 4,9% por encima del semestre anterior, según el Informe de Tendencias de Vivienda Nueva de Grupo ST, con datos a junio. Con este avance, la serie encadena su quinto semestre consecutivo en máximos históricos.
La subida se produce en un contexto de estabilización de la actividad residencial tras los elevados volúmenes de compraventa registrados en los últimos ejercicios. Sin embargo, esa moderación todavía no se ha trasladado a los precios, que siguen condicionados por el desajuste entre oferta y demanda. Para el cierre de 2026, ST prevé un incremento del 9,3%, algo inferior al ritmo observado en la primera mitad del año.
El informe sitúa uno de los principales cuellos de botella en la falta de oferta suficiente. Aunque los visados de obra nueva han repuntado en los primeros meses de 2026, la producción residencial sigue limitada por la disponibilidad de suelo finalista, los plazos urbanísticos, las dificultades de financiación del suelo y el encarecimiento de los costes.
En este último punto, el coste medio de construcción de las promociones residenciales iniciadas alcanzó los 1.451 euros por m2 en el segundo trimestre de 2026, un 11,2% más que un año antes. Se trata de un nuevo máximo de la serie y del indicador que más crece dentro del estudio, por encima incluso del precio de venta.
Por comunidades autónomas, Madrid, Baleares y Cataluña registraron los mayores incrementos interanuales, con subidas del 11,8%, 10,6% y 10,5%, respectivamente, todas por encima de la media nacional. En el extremo opuesto se situaron Melilla, con un aumento del 1,6%; Ceuta, con un 3,8%, y Asturias, con un 4,3%. En el resto de territorios, las variaciones oscilaron entre el 5,1% de Castilla-La Mancha y el 9,3% de la Comunidad Valenciana.
La presión sobre los precios también se refleja en las capitales. Barcelona mantiene el valor medio más elevado, con 6.310 euros por m2, seguida de Madrid, con 5.471 euros por m2, y San Sebastián, con 5.047 euros por m2. En el lado contrario se encuentran Ciudad Real, con 1.416 euros por m2; Cáceres, con 1.440 euros por m2, y Ávila, con 1.465 euros por m2. En junio, 22 de las 52 capitales analizadas alcanzaron un nuevo máximo histórico.
El encarecimiento de la obra nueva continúa deteriorando la accesibilidad. El Índice de Accesibilidad se situó en 83 puntos en el segundo trimestre, un 4,6% menos que un año antes y por debajo del umbral de 100 que marca el equilibrio recomendable entre precio de la vivienda y capacidad de endeudamiento.
Solo ocho comunidades permiten a un ciudadano con salario medio acceder a una vivienda estándar sin superar el nivel de endeudamiento aconsejable. Extremadura presenta el mejor registro, con 138 puntos. En el extremo contrario se sitúan Baleares, con 32; Madrid, con 59; Cataluña, con 77, y Canarias, con 80.
El esfuerzo necesario para comprar una vivienda también aumenta. El Índice de Esfuerzo Inmobiliario alcanzó los 7,8 años de salario íntegro, un 3,6% más en tasa interanual. Baleares lidera este indicador, con 20,3 años, seguida de Madrid, con 10,7, y de Cataluña y Canarias, ambas con 8,3 años. Extremadura presenta el menor esfuerzo, con 4,8 años.
Pese a la tensión en precios, costes y accesibilidad, la confianza del sector se mantiene en terreno positivo. El Índice de Confianza Inmobiliario se situó en 58 puntos sobre 100, con un ligero retroceso trimestral del 1,3%, aunque todavía un 0,6% por encima del nivel registrado un año antes. El indicador permanece por encima del umbral de equilibrio de 50 puntos desde junio de 2024. La Región de Murcia alcanza el dato más alto, con 62 puntos, mientras que Extremadura marca el más bajo, con 53,7.
La obra nueva también mejora sus registros de eficiencia energética. Las promociones iniciadas en el primer semestre de 2026 presentan unas emisiones medias de 2,98 kg CO₂ por m2 al año y un consumo de energía primaria no renovable de 16,87 kWh por m2 al año. Ambos datos son mínimos históricos de la serie y suponen descensos del 18,1% y del 11,2%, respectivamente, frente al semestre anterior.
La calificación energética A se consolida como el estándar dominante en el residencial de nueva construcción. Según Grupo ST, el 92% de las promociones iniciadas en 2026 obtiene esta calificación en emisiones y el 88% la alcanza en consumo.