La inversión inmobiliaria en Cataluña superó los 1.500 millones de euros durante el primer semestre de 2026, lo que supone el tercer mayor volumen registrado entre enero y junio desde 2007, según datos de CBRE. Solo los mismos periodos de 2022, cuando se alcanzaron 1.899 millones, y de 2025, con 1.662 millones, cerraron con cifras superiores.
La actividad se situó cerca de un 40% por encima de la media de los últimos diez años, impulsada principalmente por el mercado de oficinas, que concentró más de la mitad del capital transaccionado. Este segmento superó los 780 millones de euros, un 40% más que durante el primer semestre de 2025 y por encima de los 760 millones registrados en el conjunto del pasado ejercicio.
Entre las operaciones de mayor volumen figuran la adquisición del complejo Estel por 385 millones de euros y la compra de Torre RBA por más de 100 millones, ambas intermediadas por CBRE mediante procesos fuera de mercado. Estas transacciones concentraron buena parte de la actividad registrada en Barcelona durante el periodo.
Living ocupó la segunda posición, con más de 200 millones de euros invertidos, un 43% más en términos interanuales. Las residencias de estudiantes representaron el 62% del volumen del segmento, mientras que la escasez de activos disponibles y la incertidumbre regulatoria continuaron limitando, según la consultora, el desarrollo de nueva vivienda destinada al alquiler.
Durante el semestre también se produjo la adquisición por parte de Meridia de dos edificios de oficinas en Sant Just Desvern para transformarlos en apartamentos con servicios, una estrategia de cambio de uso más extendida en Madrid que en el mercado catalán.
El retail superó los 190 millones de euros, equivalentes a más del 70% de toda la inversión alcanzada por el segmento en Cataluña durante 2025. Los hoteles acumularon algo más de 180 millones, con operaciones tanto en Barcelona como en distintos destinos turísticos de la costa, mientras que el mercado industrial y logístico rozó los 170 millones.
Los activos alternativos y de healthcare rebasaron conjuntamente los 100 millones de euros.
El volumen registrado coincide con una mejora de la posición de Barcelona entre los destinos europeos considerados por los inversores. La capital catalana ocupa el cuarto lugar en el European Investor Intentions Survey 2026 de CBRE, por detrás de otras tres ciudades europeas, mientras que Madrid aparece en segunda posición.
La encuesta sitúa además a España como el mercado europeo con mayores expectativas de rentabilidad inmobiliaria entre los inversores consultados, por delante del Reino Unido.
Para la segunda mitad del año, CBRE prevé que la actividad se mantenga apoyada en las operaciones actualmente en preparación, la disponibilidad de financiación y el interés por segmentos como oficinas, retail y hoteles. La evolución final dependerá, no obstante, del cierre efectivo de ese pipeline y de las condiciones de acceso al capital durante los próximos meses.