El ciclo positivo de la industria hotelera finaliza bruscamente por los efectos de la pandemia

21/05/2020

Hotel-3.jpg Recepción de hotel.

Barómetro del Sector Hotelero elaborado por STR y Cushman & Wakefield

La situación del sector hotelero hasta la aparición de la pandemia del COVID-19 era positiva. Los resultados del Barómetro elaborado por STR y Cushman & Wakefield mercado muestran como el mercado hotelero español comenzó los dos primeros meses de 2020 con indicadores positivos en la práctica totalidad de los destinos. La mayoría de los mercados urbanos y turísticos continuaban experimentando crecimiento en ocupación. Incluso, las Islas Canarias y Baleares volvieron a ver cifras positivas en casi todos sus indicadores. En cambio, el RevPAR (ingreso medio por habitación disponible) de Barcelona registró ya una caída del 17 % en enero-febrero como fruto de la cancelación del MWC y arrastró así al conjunto de país a una evolución negativa, por su peso específico en el conjunto del sistema.

El descenso de RevPAR, ADR y ocupación en el mercado hotelero español durante el primer trimestre tras el impacto del Covid-19 no es comparable a ninguna situación vivida anteriormente. La comparativa con el año pasado es innecesaria a partir del cierre de actividad en todos los hoteles del país.


Fuente: Barómetro STR y Cushman & Wakefield.

La situación ahora –según los autores del informe– debe centrarse en el análisis de los mercados donde el proceso parece más adelantado. Uno de ellos es China, que a principios de mayo contaba ya con el 90 % de sus hoteles abiertos y las ocupaciones se han recuperado en algunos destinos hasta el 50 % (como es el caso de Hangzhou). El hecho de que mucho turismo sea nacional no permite extrapolar conclusiones, pero sí demuestra cómo puede ser la reactivación.

Aún quedan muchas incógnitas por resolver; nuevas normativas y medidas a implementar que irán apareciendo los próximos días y que permitan a la gran mayoría de los hoteleros abrir sus puertas con garantías en el momento que decidan hacerlo. Pero, ahora más que nunca hay que prestar atención a lo que sucede en otros mercados internacionales para intentar intuir lo que puede suceder en las próximas semanas en el mercado nacional.

Para Javier Serrano, country manager de STR en España y Portugal, “las recesiones anteriores nos sirven para constatar la fortaleza del sector hotelero y la necesidad de reactivarlo como locomotora de la economía española para acelerar la recuperación. El ciclo alcista del que venimos y la gran resiliencia mostrada en ciclos pasados, nos debería permitir afrontar la crisis del COVID-19 con mayores garantías que en la crisis financiera iniciada en 2008”.

España, con una llegada de turistas Internacionales superior a los 80 millones en los últimos años, depende de las decisiones de la Unión Europea respecto al tráfico aéreo y la apertura de fronteras. Bruselas ya ha reclamado el reinicio de la actividad turística vinculada a una serie de condiciones clave de seguridad. Tests masivos, trazabilidad de los movimientos de los viajeros y confirmación de que la propagación de la enfermedad está bajo control, son algunas de ellas.

Para Albert Grau, socio y codirector de Cushman & Wakefield Hospitality, “el objetivo en España debe ser garantizar la liquidez y continuidad de las empresas hoteleras para, poco a poco, iniciar los planes de reinicio de la actividad basados en la confianza y seguridad con un 2020 que será, sin duda, un ejercicio de supervivencia”.

A la espera de la evolución de la pandemia, el sector hotelero español centra sus esfuerzos en la demanda interna en destinos de baja densidad, donde la situación de confort y seguridad puede ser mayor para los turistas. En determinados destinos cercanos a la frontera, el turismo francés y de Benelux puede ser importante en esta recuperación si las fronteras se abren para la llegada con vehículo privado.

La industria también sigue con interés las noticias que anuncian el reinicio de actividad de algunas aerolíneas.