vivienda

No es una burbuja, es un problema de oferta

Eduardo Carreño

Eduardo Carreño

Director de operaciones de residencial en Metrovacesa

La solución principal pasa necesariamente por aumentar la capacidad de generar vivienda allí donde se necesita. Es fundamental movilizar suelo finalista y aportar certidumbre a su desarrollo, reduciendo unos plazos administrativos que hoy retrasan durante años la entrada de nueva oferta. Al mismo tiempo, el sector debe reforzar su capacidad productiva, incorporando mayor eficiencia y nuevas metodologías que permitan sostener ritmos más elevados de construcción.

Esto es porque la escasez de vivienda en España no responde a un problema financiero, sino a un desajuste estructural que se ha ido acumulando con el tiempo. Durante años, la creación de hogares ha crecido por encima de la capacidad de producción de viviendas del sector, generando un déficit que hoy explica buena parte de las tensiones del mercado. No estamos ante una burbuja, sino ante una falta de oferta.

Y este desequilibrio no se manifiesta igual en todo el territorio. La presión se concentra en aquellos mercados que atraen más población y actividad, mientras que otros mantienen dinámicas más estables. Por eso, cualquier respuesta eficaz debe partir de una lectura local, entendiendo que, aunque las soluciones puedan variar, el diagnóstico de fondo es compartido.

En cualquier caso, ninguna solución será efectiva si no conseguimos ajustar mejor la oferta a la demanda real, con más vivienda asequible en los entornos de mayor presión y fórmulas que faciliten el acceso, especialmente en alquiler. No hay soluciones inmediatas, pero sí un rumbo claro. Sin más vivienda, y sin una oferta mejor adaptada a la realidad demográfica, el desequilibrio seguirá acumulándose.