Sonae Sierra cerró el ejercicio de 2025 con un beneficio neto comparable de 109,8 millones de euros, lo que supone un aumento del 12,9% respecto al año anterior, y elevó el valor de sus activos bajo gestión hasta los 6.900 millones de euros en los ocho países donde opera, sumando un total de 560 activos que equivalen a 3,3 millones de m2 de SBA.
El balance anual de la compañía, recogido en su último Informe Económico, Social y Medioambiental, refleja una tasa de ocupación del 99,1% en sus activos europeos. Durante este periodo se registraron 205,6 millones de visitas y un crecimiento del 4,6% en las ventas de los operadores de sus centros.
En el plano estratégico, destaca la adquisición de la división de gestión inmobiliaria de Unibail-Rodamco-Westfield en Alemania, operación con la que la empresa ha diversificado su negocio hacia la gestión de inversiones, promoción residencial y prestación de servicios sectoriales.
En el mercado español, las operaciones se centraron en la reforma arquitectónica y la rotación de operadores en complejos comerciales. En GranCasa se ejecutó una reestructuración de su oferta, mientras que en Área Sur la remodelación de la zona de restauración y la apertura de una terraza exterior se tradujeron en un incremento del 27,6% en la facturación de ese espacio específico.
Respecto a los indicadores ambientales, Sonae Sierra redujo un 49% sus emisiones de gases de efecto invernadero de alcances 1 y 2 por m2 en comparación con los niveles de 2019, fijando el objetivo de emisiones netas cero para el año 2040.
Actualmente, el 67% de los centros comerciales de su propiedad en el continente europeo dispone de instalaciones de paneles fotovoltaicos para la generación propia de energía, una medida que evitó la emisión de 630 toneladas de dióxido de carbono durante el año. Asimismo, dos de los inmuebles de la cartera de la compañía obtuvieron la certificación ambiental BREEAM In-Use con la calificación máxima.