Realaize Capital ha comenzado a operar en España e Italia como gestora de inversiones inmobiliarias especializada en living y hospitality, con una estrategia dirigida tanto a activos value-add como a inmuebles en explotación capaces de generar rentas recurrentes. La firma, constituida en España y con sede en Madrid, cuenta ya con cinco proyectos de flex living bajo exclusividad y en una fase avanzada de due diligence.
Al frente se encuentra Davide Ravalli, cofundador de Altido y antiguo responsable de crecimiento y director general de Joivy en Iberia, quien ha puesto en marcha la plataforma junto con otros socios del sector. El equipo está integrado por más de diez profesionales con experiencia en inversión, desarrollo, gestión de activos y tecnología.
Su actividad se articulará mediante vehículos de inversión y estructuras de coinversión o club deals dirigidos a capital institucional, family offices y grandes patrimonios. En el caso de los activos value-add, buscará oportunidades que requieran transformación y reposicionamiento para su posterior explotación o venta, mientras que la segunda línea se centrará en inmuebles estabilizados que combinen rentas periódicas y revalorización a largo plazo.
El modelo contempla la gestión de todo el ciclo de la inversión, desde la captación y el análisis de la oportunidad hasta la adquisición, la definición del producto y la selección del operador. También supervisará la explotación y la eventual salida, de manera que la propiedad del inmueble y su funcionamiento respondan a una misma estrategia.
Aunque su ámbito abarca el conjunto del living y el hospitality, la web corporativa concreta cuatro verticales: flex living, coliving y senior living; hoteles y alojamientos alternativos; build to rent, y promociones residenciales destinadas a la venta. El lanzamiento comienza, sin embargo, con los cinco activos de flex living citados, sobre los que no se han comunicado ubicaciones, volumen de inversión ni número de unidades.
Para localizar y evaluar oportunidades, utiliza una plataforma tecnológica propia que integra herramientas de inteligencia artificial en procesos como la originación, el análisis de mercado, la búsqueda de comparables y el underwriting. Según los datos facilitados, ha captado y analizado más de 700 activos y actualmente examina una media superior a 20 oportunidades diarias, aunque la decisión final corresponde al equipo de inversión.
“El verdadero cuello de botella no es el capital, sino acertar en la selección”, sostiene Ravalli, quien sitúa la gestión operativa y la adecuación del producto a la demanda entre los principales factores para obtener rentabilidad. La firma pretende aplicar este enfoque inicialmente en España e Italia, sus dos primeros mercados, antes de abordar una eventual expansión por el sur de Europa.