Casi siete de cada diez financiadores prevén aumentar su actividad de originación en España en 2026, según el European Lender Intentions Survey 2026 de CBRE, que analiza las perspectivas del mercado de deuda inmobiliaria en Europa. El informe apunta a un contexto de elevada liquidez, mayor competencia entre financiadores y un criterio más selectivo a la hora de conceder financiación.
El mercado español mantiene una posición destacada dentro del ámbito europeo por la actividad de la banca nacional e internacional y por la presencia de financiadores alternativos, como aseguradoras y fondos de deuda. Esta competencia está contribuyendo a mantener los costes en niveles competitivos, aunque el acceso a financiación depende cada vez más de la ubicación del activo, la solidez del sponsor y la estructura de cada operación.
“España se posiciona como uno de los mercados más atractivos de Europa para la financiación inmobiliaria, gracias a sus sólidos fundamentales y al elevado interés tanto de bancos como de financiadores alternativos. La liquidez es abundante, pero el capital es cada vez más exigente. La fortaleza de la financiación de desarrollo y el dinamismo de sectores como living, hoteles o industrial sitúan a España en una posición diferencial. En un mercado tan competitivo y fragmentado, estructurar adecuadamente la deuda y acceder a todo el espectro de financiadores será clave para maximizar oportunidades”, señala Nacho Meylán, head of Debt & Structured Finance en CBRE.
Uno de los rasgos diferenciales del mercado español es la financiación promotora. Cerca del 80% de los financiadores activos en España están dispuestos a financiar proyectos de desarrollo, frente al 69% de media europea. El informe también observa un mayor apetito por asumir riesgo comercial en determinados proyectos, aunque los costes de construcción figuran entre las principales preocupaciones del sector, solo por detrás de la incertidumbre geopolítica y la evolución de los tipos de interés.
Por segmentos, el interés de los financiadores en España se concentra principalmente en residencial e industrial y logístico, en línea con las preferencias europeas por activos con mayor visibilidad de flujos de caja. No obstante, el mercado español presenta particularidades frente al conjunto europeo. El sector hotelero se sitúa como segundo segmento preferido para financiación y el living mantiene una posición destacada, con interés en residencias de estudiantes y fórmulas como el flex living, especialmente en activos prime en Madrid y Barcelona.
El informe también apunta a una mejora del interés por oficinas prime y retail, los sectores donde más ha cambiado el sentimiento respecto al año anterior. En paralelo, la financiación en España combina dos vías principales: la banca, más competitiva en precio, y los financiadores alternativos, que ofrecen mayor flexibilidad en estructura y niveles de apalancamiento. La elección depende del perfil de la operación y del plan de negocio del inversor.
La sostenibilidad actúa ya como filtro de acceso a la financiación. Dos de cada tres financiadores no concederían préstamos a activos que no cumplan criterios ESG o que no cuenten con un plan de mejora, en línea con la evolución del mercado europeo.
A escala europea, el 72% de los financiadores prevé aumentar su actividad durnte el año, lo que apunta a una mayor disponibilidad de deuda. El living encabeza las preferencias sectoriales, seguido de industrial y logístico y oficinas, que pasa de la sexta a la tercera posición por el mayor interés en activos prime. Además, el 86% de los financiadores muestra interés por activos alternativos y el 69% está dispuesto a financiar proyectos de desarrollo.