La propuesta de Aliseda cubre todas las opciones de gestión y transformación de activos, clave en un mercado inmobiliario en constante evolución. Eduard Mendiluce, CEO de Aliseda, destaca que España sigue siendo un mercado atractivo por fundamentos económicos, demográficos, dinamismo turístico y posicionamiento internacional, pero el éxito dependerá cada vez más de la capacidad de gestión y ejecución. Ahí es donde la compañía juega un papel relevante en este nuevo ciclo inmobiliario.
Aliseda ha evolucionado hacia una oferta más amplia de servicios ¿Cómo se ha diversificado y cómo están ampliando los servicios a terceros?
Eduard Mendiluce: El mercado inmobiliario está en plena transformación. Por una parte, a la necesaria creación de nueva vivienda se suma el objetivo de trabajar en el desarrollo de activos terciarios, que permitan desarrollar un mix inmobiliario generador de nuevos centros urbanos. Esta necesidad viene acompañada de un creciente apetito inversor, interesado en el mercado español, cuya visibilidad viene impulsada por el crecimiento diferencial de la economía española frente a otros países de la Eurozona.
La capacidad para la gestión de activos cobra valor. En Aliseda hemos aplicado nuestra experiencia, un track record acumulado durante más de 10 años de exitosa capacidad para la transformación y el desarrollo de activos, a impulsar soluciones tanto para la transformación urbanística como para generar oportunidades de inversión exclusivas.
Somos un agente de generación de valor para acompañar la transformación que necesitan nuestras ciudades, con un conocimiento que nos sitúa al nivel de las grandes consultoras y al que sumamos capacidad operativa y capilaridad territorial.
En un contexto dinámico, nuestra propuesta ha sido rápidamente acogida. En 2025 hemos generado oportunidades off market para clientes tanto en los segmentos residencial como en terciario (oficinas, hoteles, industrial y comercial), habiendo captado más de 2.400 millones de euros en activos inmobiliarios en estos sectores en los últimos nueve meses.
¿Qué nuevas oportunidades se están abriendo en segmentos más allá del residencial?
A.M: El mercado inmobiliario mantiene una dinámica expansiva, con crecimiento de inversión global y un especial interés en los segmentos logístico y hotelero. El mercado de oficinas, por su parte, sigue atrayendo al inversor institucional, y existe demanda de activos de calidad, cuyo desarrollo implica conocimiento y capacidad de gestión.
Aliseda es una figura reconocida en el ámbito residencial por la magnitud de las carteras que hemos gestionado, pero nuestra experiencia abarca todo tipo de activos. Solo en el marco de oportunidades off market, el año pasado generamos más de 300 millones de euros en el ámbito del mercado de oficinas, hoteles, industrial y comercial, lo que refleja nuestro papel como operador de referencia en el segmento del commercial real estate.
¿Cómo están utilizando su experiencia en ubicaciones fuera de Madrid y Barcelona para aprovechar el potencial de negocio del commercial real estate?
A.M: Fuera a las grandes capitales, destacamos por ofrecer recorridos de valor. Tenemos equipos y actividad en todo el territorio y trabajamos con la potencia de una estructura que sigue los mejores estándares internacionales y se combina con presencia y conocimiento local. Esa capilaridad permite detectar oportunidades antes que nadie y, sobre todo, hacerlas rentables.
Nuestro modelo ofrece soluciones tanto para inversores long play como para promotores, para desarrollar proyectos de alto impacto, siendo el reposicionamiento de activos una palanca clave para maximizar el valor de cada proyecto.
En ciudades estratégicas como Málaga hemos renovado un complejo de oficinas para adaptarlo a los requerimientos de los clientes más exigentes. Gracias a este reposicionamiento, hemos atraído inquilinos de primer nivel, especialmente de sectores como el tecnológico y el gran consumo.
“Solo en el marco de oportunidades off market, el año pasado generamos más de 300 millones de euros en el ámbito del mercado de oficinas, hoteles, industrial y comercial"
¿Qué papel juegan plataformas como Aliseda a la hora de aportar eficiencia, liquidez y transparencia al mercado?
A.M: El mercado premia la velocidad y el control del riesgo. En desarrollo, la disciplina financiera y de plazos es crítica: licencias, hitos urbanísticos, preventas, certificaciones de obra... En gestión patrimonial, la clave para generar rentabilidad es optimizar inversiones y minimizar la fricción operativa.
Ahí una plataforma como Aliseda aporta valor muy tangible: industrializamos procesos, incorporamos gobernanza y reporting, y conectamos oferta y demanda con canales digitales y una red comercial que acelera la venta o el arrendamiento. Cuando procede, también apoyamos al promotor en estructuración del plan de negocio y en el back office de la operación.
Ofrecemos un servicio integral para una cartera diversificada de clientes que comprende desde promotores a fondos institucionales, family offices, inversores internacionales, entidades financieras y propietarios patrimonialistas que buscan un socio con capacidad operativa, presencia nacional y experiencia contrastada.
Abarcamos todo el ciclo inmobiliario, desde el suelo a la comercialización, incluyendo plataformas especialistas como Excent para labores de venta. Completamos nuestro portfolio con EFFIC, compañía experta en proyectos y consultoría energética para empresas, y con Advant Center of Excellence, que proporciona servicios externalizados de back y middle office.
¿Qué tipo de capital considera que será más relevante en los próximos años?
A.M: El mercado permite dar cabida a todos los segmentos. Por un lado, el capital institucional core y core+ busca estabilidad en segmentos consolidados como living, logística u oficinas y retail prime. Por otro, el capital value add tiene capacidad operativa para asumir reposicionamientos y transformación de activos. Somos especialistas en value add a través de EFFIC para empresas, gestión urbanística y el conocimiento de más de 10.000 millones en activos gestionados, con un permanente reposicionamiento de activos.
También observamos un papel creciente del capital privado nacional y de family offices, especialmente en operaciones donde el conocimiento local y la agilidad marcan la diferencia.
El capital que tendrá más recorrido será aquel que entienda que el valor ya no está solo en la entrada, sino en la gestión activa posterior. En este contexto Aliseda actúa como aliado estratégico que aúna la consultoría con la capacidad operativa.
¿Cómo están incrementado sus servicios de asesoría en materia ESG en un momento en el que la normativa aumenta sus exigencias?
A.M: La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en un factor estructural de creación y protección de valor. Integramos los criterios ESG en nuestros proyectos y también en nuestra propia gestión, alineándonos con un entorno normativo cada vez más exigente y con las demandas de inversores y clientes.
A través de EFFIC, agente rehabilitador líder en España, reforzamos nuestros servicios en materia de rehabilitación energética mediante el desarrollo de proyectos de eficiencia energética dirigidos a comunidades de propietarios y empresas.
“El capital que tendrá más recorrido será aquel que entienda que el valor ya no está solo en la entrada, sino en la gestión activa posterior”
Desde su experiencia, ¿cómo se equilibra la inversión en sostenibilidad con la rentabilidad de los proyectos, especialmente en activos existentes?
A.M: En un contexto marcado por la necesidad de eficiencia y los objetivos de descarbonización, la sostenibilidad es un pilar imprescindible que genera valor económico y social. En activos existentes, las mejoras en eficiencia energética permiten reducir costes tanto en los hogares como en las empresas. En el caso de las viviendas también repercute en el bienestar de sus habitantes y en el valor de sus propiedades. Los negocios, obtienen, además, mejoras de la rentabilidad y refuerzan su competitividad.
En Aliseda, a través de EFFIC, abordamos la gestión del consumo energético desde una visión integral y estratégica. Para ello, nuestro equipo ofrece auditorias energéticas, diseño de planes de descarbonización, monitorización y seguimiento del consumo, así como proyectos de rehabilitación energética orientados a maximizar la eficiencia.
Además, el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) transforma el ahorro generado por las rehabilitaciones en liquidez, pudiendo financiar hasta el 50% de la inversión en distintos sectores industriales. A esto se suma que, ante unas exigencias regulatorias crecientes, anticiparse protege el valor del activo a largo plazo.
Incluimos consultoría energética gratuita que permite al cliente monetizar el valor generado en sus ahorros energéticos, con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2023. EFFIC, como agente homologado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), adquiere los ahorros generados al cliente, pagando anticipadamente el importe acordado.
La aplicación de los CAE en la industria ha impulsado la eficiencia energética del sector, ¿esto es aplicable para fomentar la rehabilitación de un parque de vivienda envejecido como el español?
A.M: España tiene un nivel de rehabilitación del parque de viviendas 10 veces por debajo del europeo, pero es posible acelerarlo con un cambio normativo que permita aumentar el valor económico de los CAE residenciales.
El coste de las reformas sigue siendo el principal obstáculo para que los propietarios mejoren la eficiencia energética de sus viviendas. Las compañías energéticas, obligadas a reducir sus emisiones y a cumplir compromisos de descarbonización, pueden comprar estos certificados a los propietarios de viviendas que han realizado las reformas.
Actualmente, los CAE en la rehabilitación residencial solo cubren en torno al 10% del coste de la obra, un nivel insuficiente para que los propietarios se animen a invertir sin la coexistencia de ayudas o subvenciones adicionales. Para que el sistema CAE tenga un papel más protagonista, desde el sector planteamos con urgencia aumentar el factor de ponderación recogido en la actual normativa, de manera que pase de “1” a “5”. Este simple cambio podría elevar el valor de los certificados hasta el punto de cubrir entre un 40% y un 50% del coste de las obras.
En un contexto macroeconómico complejo, ¿cuáles son los factores que más van a influir en el inmobiliario español?
A.M: Uno vector de alcance general es cómo la geopolítica influya en la economía, la evolución de los tipos de interés y el acceso a financiación. La regulación y la transición energética también condicionarán el valor futuro de los activos.
Respecto a factores propios del ámbito inmobiliario, persiste la escasez estructural de oferta residencial, que cuenta con un déficit de 700.000 viviendas según el Banco de España, y que va a seguir ejerciendo presión sobre los precios. Esto se va a acentuar más en las grandes ciudades y en el arco mediterráneo, donde se producen los mayores desequilibrios.
Resulta esencial aplicar medidas que incrementen el parque inmobiliario y atender la pujante demanda. Para ello es clave la colaboración público-privada, tanto para activar suelos y potenciar la obra nueva como para maximizar el uso del parque existente. Las vías para conseguirlo son múltiples, desde la simplificación administrativa a la movilización de suelo privado y la cesión de viviendas en desuso con garantías para los propietarios y promotores, con el objetivo de generar un parque residencial asequible.
También son posibles mejoras en la gestión de activos terciarios, actuando sobre cada uno de ellos y de manera combinada. Los diferentes segmentos no funcionan de manera aislada, sino que en las calles y poblaciones conviven viviendas, oficinas, comercio, hoteles, logística e industria. Por ejemplo, en Aliseda hemos impulsado ya múltiples proyectos de reconversión de antiguos edificios de oficinas en viviendas de alta calidad.