Solvia opina que la obra nueva mantendrá la demanda y estabilizará sus precios

01/07/2020

Solvia.jpg PROMOCIÓN DE VIVIENDA DE OBRA NUEVA.

Aumento del interés por las zonas premium, demanda de segunda residencia de larga duración o buenas oportunidades para invertir, otras claves que marcarán la obra nueva

Después de tres meses de parón en la construcción y en transacciones inmobiliarias como consecuencia de la crisis sanitaria, en Solvia opinan que todo parece indicar que el segmento de vivienda de nueva construcción también presumirá de una tendencia propia con respecto a la vivienda usada. “En obra nueva, lo más probable es que la demanda se mantenga y el precio se estabilice. La razón es que el producto es cada vez mejor y ahora mismo se adapta perfectamente a los requisitos de vivienda que más se están demandado”, indica Gregorio Martín Montalvo, director general de Solvia.

Para aportar mayor luz, La firma de servicios inmobiliarios establece cinco claves que marcarán al mercado del residencial de nueva construcción en los próximos meses.

En primer lugar, una demanda fuerte. La obra nueva es capaz de responder a las necesidades habitacionales que han surgido a raíz del confinamiento: viviendas más grandes y con más habitaciones, espacios abiertos, extras como balcones, terrazas o jardines, buena orientación, mayor eficiencia energética... Los futuros compradores son conscientes de ello y lo buscarán en la obra nueva, aunque para conseguir estas características tengan que pagar más. Por tanto, el resto del año habrá una demanda lo suficientemente fuerte como para absorber el producto que está saliendo al mercado y que ya estaba en oferta.

En segundo lugar, estabilización de precios. Los expertos de Solvia prevén un decrecimiento del valor de los inmuebles de segunda mano de entre el 10% y el 15% hasta final de año. Sin embargo, la vivienda nueva tenderá a la estabilización y no se verá afectada por este ajuste de precios.

Un tercer factor es el repunte del interés por zonas premium. La necesidad de mayor espacio, luminosidad y extras, así como el buen funcionamiento que está teniendo el teletrabajo en muchas empresas, incrementará el interés por comprar en ubicaciones premium alejadas del centro urbano, tanto en zonas periféricas como en municipios cercanos, como Pozuelo de Alarcón o Alcalá de Henares, en Madrid, o el barrio de Sarriá o Sant Cugat del Vallés, en la provincia de Barcelona.

La cuarta clave reside en que el segmento se posiciona como una buena oportunidad para la inversión. “Sabiendo que la demanda de inmuebles para el alquiler también seguirá nuevos patrones en cuanto a necesidades de vivienda, ahora será más rentable que nunca comprar obra nueva para aprovecharse de la rentabilidad del arrendamiento. Las mejores zonas para hacerlo serán los barrios con precios asequibles, gran demanda de alquiler y buenas comunicaciones y servicios. Es decir: zonas periféricas, centros de negocios o zonas universitarias”, apuntan en el servicer.

Por último, en Solvia destacan la mayor presencia en la demanda de segunda vivienda de larga duración. “El incremento de medidas como el trabajo a distancia provocará que las segundas residencias sean consideradas como un segundo hogar en el que pasar gran parte del año, y no solo en vacaciones o algunos fines de semana”. Este hecho llevará a que los requisitos a la hora de adquirir estos inmuebles sean ahora más exigentes y se asemejen mucho a los de una primera vivienda: buen tamaño, espacios exteriores, buenas calidades, altos niveles de eficiencia energética…Algo que solo ofrecen las viviendas nuevas. Además, “aunque el ajuste de precios en estos inmuebles no vaya a ser muy pronunciado, habrá grandes oportunidades para la compra”, concluyen.