El Ayuntamiento de Mataró, la sociedad municipal de urbanismo PUMSA y El Corte Inglés han alcanzado un principio de acuerdo para que el consistorio recupere el solar de Can Fàbregas i de Caralt por 11,71 millones de euros más IVA. La operación permitirá cerrar más de quince años de conflictos judiciales, urbanísticos y comerciales en torno a uno de los principales ámbitos de regeneración del centro de la ciudad.
Según los términos pactados, El Corte Inglés transmitirá la plena propiedad de los terrenos al municipio una vez que el acuerdo sea aprobado por el pleno y se completen los trámites administrativos exigidos para la adquisición de bienes públicos. Las partes se han fijado el 31 de diciembre de 2026 como fecha límite para formalizar la compraventa, aunque el plazo podrá ampliarse de mutuo acuerdo.
La parcela cuenta con una superficie de 9.629 m2 y una edificabilidad máxima de 26.576 m2, destinada principalmente a usos terciarios. Su ubicación en el centro de Mataró la convierte en una pieza estratégica para la futura transformación urbana de la zona y para la mejora de la movilidad, mientras que el importe acordado responde a la valoración actual del activo realizada por los servicios técnicos municipales.
El solar fue adjudicado a El Corte Inglés en 2012 mediante concurso público por 24 millones de euros. El grupo planteaba construir un gran centro comercial acompañado de un aparcamiento subterráneo con 600 plazas, aunque el desarrollo nunca llegó a ejecutarse.
El proyecto quedó condicionado por el conflicto abierto tras el desmontaje de la antigua fábrica de Can Fàbregas, realizado para liberar los terrenos antes de iniciar las obras. Una plataforma ciudadana recurrió la actuación y los tribunales determinaron posteriormente que el edificio protegido debía reconstruirse en su emplazamiento original. De acuerdo con el Ayuntamiento, las piezas desmontadas se conservan en terrenos municipales y permanecen en buen estado.
El Corte Inglés inició en noviembre de 2023 acciones judiciales contra PUMSA para solicitar la nulidad del contrato de 2012 o, alternativamente, su resolución, una demanda que en febrero de 2025 se amplió al consistorio. El procedimiento quedó suspendido en junio de 2026 después de que las partes comunicaran al juzgado que habían abierto negociaciones para alcanzar una salida pactada.
La formalización de la compraventa pondrá fin a los costes, riesgos e incertidumbres vinculados al litigio y devolverá al municipio el control sobre el ámbito. Una vez otorgada la escritura pública, las tres partes renunciarán de manera irrevocable a cualquier reclamación relacionada con el contrato original, la propiedad y los procedimientos judiciales en curso, antes de solicitar conjuntamente la homologación del acuerdo.
Tras recuperar los terrenos, el Ayuntamiento decidirá su destino de acuerdo con las prioridades urbanísticas actuales de Mataró y con el interés público.