El mercado ibérico de centros de datos dispone de 4,5 GW de capacidad con posibilidades reales de desarrollo a medio plazo, frente a los 10,5 GW anunciados en España y Portugal, según el informe Iberian Data Center Market de CBRE. La diferencia refleja el distinto grado de madurez de los proyectos, ya que buena parte del volumen comunicado todavía se encuentra en fases iniciales o carece de suficiente visibilidad financiera, técnica y administrativa.
La consultora contabiliza actualmente 1,4 GW entre instalaciones operativas y desarrollos en construcción, a los que se suman otros 3,1 GW respaldados por capital institucional y con condiciones suficientes para avanzar. Desde 2019, la capacidad del mercado se ha multiplicado por más de cuatro, impulsada por el crecimiento de los servicios cloud, la inteligencia artificial y el interés inversor por activos ligados a la infraestructura digital.
Madrid continúa como principal mercado de la península ibérica, con 224 MW operativos y 228 MW en construcción, mientras que su capacidad potencial alcanza los 1,3 GW. La expansión se concentra principalmente en los corredores de las autovías A-1 y A-2, donde la disponibilidad de suelo, conectividad y acceso eléctrico está definiendo la localización de los nuevos proyectos.
Barcelona mantiene la segunda posición, aunque la escasez de suelo urbano limita su crecimiento. La ciudad dispone de 59 MW operativos y otros 48 MW en construcción, cuya entrada en funcionamiento se prevé antes de 2028, mientras que el desarrollo identificado a largo plazo asciende a 281 MW.
El crecimiento comienza, no obstante, a desplazarse hacia mercados con mayor disponibilidad energética. Aragón se ha situado entre los principales polos emergentes por la llegada de hyperscalers y proyectos asociados a inteligencia artificial, con 91 MW instalados en Zaragoza y alrededor de 2,5 GW anunciados para futuras fases.
En Portugal, Lisboa suma 15 MW operativos y 11 MW en construcción, además de más de 300 MW previstos, mientras Sines concentra uno de los mayores desarrollos del sur de Europa. Start Campus proyecta allí hasta 1,2 GW y ya cuenta con instalaciones en funcionamiento y en ejecución.
Bilbao, Valencia y Cantabria también empiezan a atraer desarrollos vinculados a la conectividad y al tráfico internacional, aunque su escala todavía se mantiene por debajo de los principales mercados ibéricos.
La demanda está creciendo de la mano de los grandes proveedores de servicios digitales y de los neoclouds, operadores especializados en capacidad informática para inteligencia artificial. Estos últimos habrían contratado entre 350 y 500 MW en Iberia durante los últimos doce meses, según las estimaciones de la consultora.
“El mercado ibérico ha pasado de una fase de anuncios a una fase de ejecución”, señala Elliot Zounon, senior director de Data Center Solutions en CBRE, quien considera que el principal reto será garantizar el suministro eléctrico y aportar certidumbre para transformar el volumen anunciado en capacidad operativa.
El interés por este tipo de activos se extiende a promotores, inversores, constructoras, operadores y compañías tecnológicas. Los centros de datos son ya el segundo segmento inmobiliario que genera mayor convicción entre los inversores europeos, solo por detrás del living, según la European Investor Intentions Survey 2026 de CBRE.
La disponibilidad de energía será el principal condicionante del crecimiento. Aunque España y Portugal parten de una posición favorable por el peso de las renovables y la posibilidad de cerrar contratos de suministro a largo plazo, la capacidad de la red y la evolución regulatoria determinarán qué proyectos avanzan y cuáles permanecen en el pipeline.