construcción industrializada

Industrializar el proceso, no el diseño

Jesús Mora

Jesús Mora

Director comercial de Zennio Spain

La construcción industrializada no avanza al ritmo que exige la crisis habitacional actual. Este freno se debe, en gran medida, a una cierta falta de confianza en el sector y a la recurrente confusión conceptual entre la simple “prefabricación” y una verdadera industrialización integral. Para que este modelo se consolide de forma definitiva, debemos desterrar el mito de que protocolizar implica homogeneizar; el verdadero éxito del modelo reside en mantener un equilibrio perfecto entre la estandarización de los procesos y la personalización final del proyecto.

El gran cuello de botella, y a la vez nuestra mayor oportunidad, se encuentra en la capa tecnológica de los edificios. Ya sea en promociones residenciales, modelos de living flexible o grandes desarrollos hoteleros, la automatización y el control del espacio deben nacer industrializados. El futuro pasa por concebir el “sistema nervioso” de las viviendas desde la fase de ingeniería, logrando que los cuadros de control lleguen a la parcela pre-programados y rigurosamente testeados desde la fábrica.

Al trasladar esta complejidad tecnológica a la cadena de montaje, convertimos los espacios en módulos plug & play. Esto minimiza drásticamente el margen de error humano y elimina la necesidad de contar con especialistas programando desde cero sobre el terreno. Al escalar esta reducción de tiempos y costes ejecutivos a cientos o miles de unidades, el impacto en la rentabilidad y la viabilidad de los proyectos es incalculable.

La industrialización solo alcanzará su máxima madurez cuando tengamos claro qué tareas mecanizar para que el diseño siga siendo único. Solo así lograremos entregar edificios inteligentes y listos para operar al ritmo que la sociedad demanda.