ESG

El Potencial de Calentamiento Global será clave en el nuevo CTE

Paloma Campo Ruano

Paloma Campo Ruano

arquitecta, ingeniera de la edificación de DL+A

En España, el Código Técnico de la Edificación (CTE) ha permitido importantes ahorros, ya que los edificios existentes partían de niveles muy bajos de aislamiento. Las nuevas construcciones consumen mucho menos durante su fase de uso. Las rehabilitaciones energéticas con aislamiento térmico exterior logran reducir la demanda de calefacción entre un 30% y un 50%, pudiendo superar el 60% con mejoras en las instalaciones.

Las directivas europeas, sin embargo, no limitan todos los consumos energéticos. Solo se regulan los llamados EPBD (Energy Performance of Buildings Directive), calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación en terciarios. Quedan fuera electrodomésticos, ascensores o procesos industriales.

El reto va más allá del ahorro energético. Las prioridades son la descarbonización y la reducción del impacto ambiental durante todo el ciclo de vida del edificio, no solo durante su funcionamiento.

El nuevo Documento Básico de Sostenibilidad del CTE obligará a calcular y declarar el indicador de Potencial de Calentamiento Global en todas las fases del edificio: desde la extracción de materias primas, fabricación y transporte de materiales, hasta su puesta en obra, uso y demolición, e incluso su potencial de reciclabilidad. Esto favorece los materiales locales y la madera, siempre que sea de origen sostenible, ya que su ciclo de vida parte de un balance ambiental positivo. En el futuro, estos valores no solo se medirán, sino que se limitarán. Además, a medio plazo, la próxima revisión del CTE prohibirá el uso de combustibles fósiles in situ para calefacción.

Por último, decisiones de diseño sobre orientación, forma o huecos pueden reducir hasta un 25% el consumo. Además, cada elemento del edificio tiene una vida útil distinta. Las estructuras, más de 75 años. Esto hace que un diseño de estructura poco flexible que impida cambios de uso se tenderá a demoler antes que una estructura y núcleos de comunicación versátiles.