La inversión en el sector retail en España va en dirección hacia su mejor primer semestre histórico con una previsión de 2.900 millones de euros. Este indicador da continuidad a un ejercicio 2025 que finalizó con 2.700 millones de euros invertidos, cifra que supuso un incremento interanual del 30% y se situó un 50% por encima de la media del último lustro.
El crecimiento estimado para la primera mitad de 2026, que podría superar en un 7% el total del año anterior, depende del cierre de operaciones actualmente en curso, entre las que se encuentra la venta de una cartera de activos de gran volumen.
Durante el pasado año, los centros comerciales concentraron 1.420 millones de euros, el 53% del total, gracias al aumento en las ventas y la afluencia de público, lo que supuso un crecimiento del 27% respecto al ejercicio anterior.
Por su parte, los parques comerciales y medianas superficies alcanzaron los 350 millones de euros, con un crecimiento del 45% respecto al año previo. En esta área, la inversión se desplazó hacia activos dominantes fuera de Madrid y Barcelona debido a la falta de producto disponible en las dos principales capitales. El capital institucional, a través de fondos y socimis, absorbió el 76% de la inversión en este tipo de activos.
En el ámbito de la alimentación, los supermercados registraron 254 millones de euros. El inversor privado lideró este segmento con el 60% de las operaciones, desplazando a los fondos internacionales por su capacidad para asumir rentabilidades más bajas en locales de menor superficie.
El sector de high street o locales de calle sumó 646 millones de euros, un 58% más que en 2024, impulsado por los ejes prime de Madrid y Barcelona. En estas ubicaciones, el inversor privado nacional fue el protagonista mayoritario al ejecutar el 85% del volumen transaccionado.
Respecto a los indicadores de rentabilidad, 2025 cerró con yields prime del 6,25% en centros comerciales, 6% en parques comerciales, 5,25% en alimentación y 3,75% en high street. Las previsiones para 2026 apuntan a una posible intensificación de estas rentabilidades ante la entrada de nuevos compradores, especialmente interesados en centros comerciales de gran escala.