Klépierre cerró 2025 con un incremento del 5% en su beneficio y una revalorización del 4,9% en términos comparables del valor de su cartera. El resultado neto consolidado bajo normas IFRS alcanzó los 1.458,5 millones de euros, de los que 1.299,4 millones correspondieron a los propietarios de la sociedad matriz.
En el ejercicio, los ingresos netos por alquileres crecieron un 5,1%, hasta 1.120,4 millones de euros, impulsados por un aumento comparable del 4,5% y por la contribución anual de adquisiciones realizadas en 2024. El EBITDA se situó en 1.119,3 millones de euros, un 5,5% más que el año anterior, mientras que el flujo de caja neto corriente por acción avanzó un 4,6%, hasta 2,72 euros.
En el plano operativo, la afluencia en los centros comerciales del grupo aumentó un 1,8% respecto a 2024 y las ventas de los retailers en términos comparables crecieron un 3,4%, el doble que los índices nacionales de ventas minoristas. La ocupación se elevó 60 puntos básicos, hasta el 97,1%, con un incremento del 4,6% en las rentas renovadas y recontratadas. La ratio de costes de ocupación se situó en el 12,5%.
Los ingresos generados por los centros comerciales crecieron un 12,1%, impulsados por las actividades de Specialty Leasing y Retail Media. En los últimos tres años, el grupo ha registrado un crecimiento acumulado superior al 20% en ingresos netos por alquileres, EBITDA y flujo de caja corriente neto, pese a haber ejecutado desinversiones por más de 2.000 millones de euros, equivalentes a cerca del 10% del valor de tasación de la cartera a 31 de diciembre de 2025.
El valor neto de los activos (NAV) por acción aumentó un 9,5%, hasta 35,9 euros, y el rendimiento inicial neto medio EPRA (NIY) se situó en el 5,7% al cierre del ejercicio. Incluido el dividendo en efectivo de 1,85 euros abonado en 2025, la rentabilidad contable total fue del 15% en el año y del 31,4% en el periodo 2024-2025.
Estructura financiera y operaciones
Durante 2025, Klépierre captó más de 1.000 millones de euros en financiación a largo plazo, con un vencimiento medio de 8,5 años y un coste del 3,3%. Además, refinanció su línea de crédito sindicada mediante una nueva línea Green Pure Player de 1.200 millones de euros.
A 31 de diciembre, la deuda neta consolidada se situaba en 7.350 millones de euros. La ratio de deuda neta sobre EBITDA descendió hasta 6,7 veces, el nivel más bajo registrado por la compañía, mientras que la ratio préstamo-valor (LTV) fue del 34,7%. La cobertura de intereses (ICR) se mantuvo en 7,2 veces, con un vencimiento medio de la deuda de 6,3 años y un coste medio del 1,9%.
En el ámbito inversor, el grupo adquirió a finales de 2025 el centro comercial Casamassima, en el área metropolitana de Bari (Italia), por 160 millones de euros. El activo recibe 7,5 millones de visitantes al año y se ubica en un entorno de 1,4 millones de habitantes.
En desarrollo, completó la ampliación de Odysseum (Montpellier), con una rentabilidad estimada del 9% sobre el coste, y puso en marcha la ampliación de Le Gru (Turín), con una inversión de 81 millones de euros y una rentabilidad prevista del 10%. También presentó la ampliación de Romagna (Rímini), de 6.820 m2 sobre un centro de 73.000 m2, con una rentabilidad esperada superior al 8%.
En paralelo, vendió activos no estratégicos por 205 millones de euros, un 8% por encima de su valor medio de tasación, con un rendimiento inicial neto EPRA combinado del 5,6%.
Sostenibilidad y dividendo
En 2025, la intensidad energética de la cartera se situó en 74,6 kWh/m2, lo que permitió reducir un 6% las emisiones de carbono de los alcances 1 y 2 respecto a 2024 y un 87% frente a 2017. El 53% de los residuos se reciclan o reutilizan, cuatro puntos más que el año anterior, y el 83% de los empleados tiene objetivos vinculados a RSE en su plan de desempeño.
El consejo propondrá en la junta del 7 de mayo de 2026 un dividendo en efectivo de 1,90 euros por acción con cargo a 2025, un 3% más que el ejercicio anterior. El pago se realizará en dos plazos, el 10 de marzo y el 7 de julio de 2026.
Para 2026, la compañía prevé un EBITDA mínimo de 1.130 millones de euros y un flujo de caja neto corriente por acción de al menos 2,75 euros, bajo un escenario de estabilidad macroeconómica y ventas de retailers prácticamente estables.