Impar Capital ha adquirido el edificio situado en la calle Camino 1, en el centro de San Sebastián, para su reconversión en un proyecto residencial prime. La operación supondrá una inversión total aproximada de 85 millones de euros y contará con financiación de Banco Santander.
El inmueble, actualmente de uso mixto —con locales comerciales, oficinas y viviendas— será transformado en un complejo compuesto por 34 viviendas de gama alta, un local comercial en planta baja y dos plantas de sótano destinadas a garaje y trasteros. En la estructura participan clientes de private wealth de Banco Santander, a través de Santander Private Banking Advisory y Sprea. Savills ha asesorado la transacción.
El edificio se ubica frente al Hotel María Cristina, junto al Teatro Victoria Eugenia y el río Urumea. El proyecto contempla la conservación de la fachada histórica y una rehabilitación integral del interior, que incluirá nueva estructura, renovación completa de instalaciones y actualización de acabados.
La operación se enmarca en una tendencia creciente de reconversión de activos en el mercado inmobiliario español. Según datos de CBRE correspondientes al primer semestre de 2025, se identificaron más de 20 cambios de uso en España, que afectaron a más de 137.000 metros cuadrados en proceso de transformación, un 4% más de superficie que en el mismo periodo del año anterior, aunque con un número inferior de operaciones.
El 87% de las reconversiones registradas se destinaron a Living y Hoteles, siendo el uso residencial el predominante, con un 61% del total. Dentro de este segmento se incluyen desde promociones residenciales de gama alta hasta proyectos de flex living. Las oficinas continúan siendo el uso de origen más frecuente, presentes en el 52% de los casos analizados.
Por ubicación, los mercados secundarios concentraron el 52% de los cambios de uso en el primer semestre de 2025, superando por primera vez a Madrid en número de operaciones.
De acuerdo con CBRE, el 60% de las reconversiones identificadas implicó una transacción inmobiliaria, con una inversión conjunta cercana a los 200 millones de euros. En esas operaciones, el residencial volvió a ser el destino principal, mientras que las oficinas representaron el 64% de los usos iniciales.
En este contexto, la reconversión del activo en San Sebastián se alinea con una estrategia de reposicionamiento que gana peso en el mercado español, especialmente en ubicaciones consolidadas con oferta limitada de suelo finalista.