El encarecimiento de los costes de construcción y la escasez de mano de obra están redefiniendo las reglas del juego residencial. En ese escenario, Álvaro Diz, responsable de inversiones en Avintia Inmobiliaria, expuso en el Desayuno Editorial ‘Nuevas perspectivas inmobiliarias para 2026’, organizado por Observatorio Inmobiliario y patrocinado por Urbanitae, Gesvalt y Cano y Escario, cómo la apuesta por el Build to Rent asequible y la industrialización productiva se sitúan en el centro de la estrategia de la compañía ante un mercado que exige mayor capacidad de ejecución.
Avintia Inmobiliaria prevé que la tendencia continúe marcada por el desarrollo de proyectos de nueva construcción destinados al alquiler a precios asequibles y por la aparición de nuevos modelos en distintas comunidades autónomas. Para Diz, esta línea del Living seguirá siendo uno de los principales vectores de crecimiento en un contexto donde la necesidad de ampliar la oferta en alquiler condiciona las decisiones de inversión y obliga a replantear los sistemas de producción.
Este posicionamiento se traduce en la actividad de la compañía. En enero, resultó adjudicataria de tres lotes del Plan VIVE de la Comunidad de Madrid, lo que implica el desarrollo de 859 viviendas en Alcobendas y Loeches dentro de un concurso público que contempla más de 3.400 unidades en la región. Estos proyectos, desarrollados a traves del sistema ávita de industrialización de la empresa, se incorporan a una cartera cercana a las 6.000 viviendas en distintas fases de ejecución, centradas principalmente en producto BTR de carácter asequible.
Junto al segmento en alquiler, señaló la consolidación de otros formatos residenciales como los flexibles. Una tendencia que, durante el mismo desayuno, Sandra Daza, CEO de Grupo Gesvalt, señaló al afirmar que el Flex Living se ha convertido en uno de los principales destinos del capital residencial.

Diz también puso el foco en el ámbito Senior: “En los próximos años, el segmento de las residencias de mayores será uno de los que concentrará mayor atención”. Y añadió que la compañía desarrolla proyectos en este campo mediante sistemas industrializados, con especial atención al bienestar de los usuarios. De hecho, tal y como señala un informe de Colliers sobre el sector healthcare en España, se prevé que la oferta de apartamentos vinculados a este modelo residencial se duplique en los próximos seis años, pasando de las 4.000 unidades actuales a 8.000 en 2030.
Además, puso sobre la mesa el potencial del segmento de las residencias de estudiantes, cuya oferta no es suficiente para el volumen de alumnos que hay en el país y la oportunidad que surge en la construcción industrializada para catalizarla. Si atendemos a los datos de las consultoras, JLL comparte cifras prometedoras para el PBSA este 2026 que respaldan la visión del directivo de Anvintia. El 87% de los inversores prevé mantener o incrementar su inversión en este mercado en España, según una encuesta elaborada entre los operadores más activos en el sector.
Industrialización como palanca de capacidad y certidumbre
La limitada disponibilidad de mano de obra está condicionando la producción de vivienda. Además, “las previsiones apuntan a que los costes de construcción seguirán al alza en 2026”, explicó Diz, una circunstancia que obliga a avanzar hacia modelos constructivos más controlados y escalables.
Ante este escenario, la compañía ha priorizado la construcción industrializada como vía para reforzar la capacidad productiva y reducir la exposición a desviaciones presupuestarias. Según detalló, este sistema permite acortar los plazos de entrega en torno a un 30%, además de disminuir los residuos generados en obra, el consumo de agua, el uso de materias primas y la contaminación acústica. Destacó que “de cara al capital, aporta una mayor seguridad a la hora de invertir y, para el cliente final, se traduce en una reducción del 32% de los consumos”.
Además de lo abordado en el encuentro, esta apuesta se traduce también en inversión productiva. A comienzos del año, el grupo formalizó junto a la Junta de Castilla y León la puesta en marcha de un complejo industrial en Ávila, con una inversión superior a 45 millones de euros y capacidad para fabricar hasta 5.000 viviendas al año mediante procesos industrializados y controlados. La infraestructura se implantará sobre una parcela de más de 120.000 m2 y prevé la construcción de 42.000 m2 de instalaciones especializadas.
La relevancia de esta estrategia trasciende así el ámbito empresarial. En mayo de 2025, el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de Vivienda, dotado con 1.300 millones de euros a diez años para impulsar la construcción industrializada y reforzar la producción de vivienda asequible con unas 15.000 unidades anuales. Casi nueve meses después de su aprobación, el sector continúa a la espera de la concreción de algunos instrumentos financieros anunciados. No obstante, distintos profesionales valoran positivamente que la industrialización haya entrado en la agenda pública con un compromiso presupuestario de esta magnitud.