El desarrollo urbanístico de Berrocales, situado en el kilómetro 10 de la A-3, supondrá una inyección económica acumulada de 12.170 millones de euros para la ciudad y la Comunidad de Madrid, lo que se traduce en un aumento del PIB del 0,2%. Según un informe elaborado por la consultora PwC, el proyecto residencial y empresarial abarca ocho millones de m2, dos millones de m2 de zonas verdes y prevé la construcción de 22.285 inmuebles, de los cuales el 50% se destinará a vivienda protegida.
Berrocales cuenta con un presupuesto de urbanización de más de 852 millones de euros, el 43% ya ha sido ejecutado. El proyecto creará 161.000 empleos durante sus seis etapas. La primera, segunda, tercera y sexta etapa serán de uso predominante residencial. Sin embargo, la cuarta y quinta serán de uso industrial.
En la actualidad, el proyecto presenta avances tras la recepción de la Unidad Funcional 1 de la Etapa 1 el pasado diciembre, donde ya se construyen 1.774 viviendas. Se prevé que los primeros residentes se instalen antes del próximo verano.
De forma paralela, la urbanización de la Etapa 3 se encuentra prácticamente finalizada, y se espera que durante este mes de febrero se autorice la simultaneidad de las obras para edificar otras 5.500 viviendas. La siguiente fase será la Etapa 2, cuyo inicio de obras de edificación está programado para junio de este año, con una inversión de 1.591 millones de euros, una contribución prevista al PIB de 2.770 millones y 36.000 empleos creados.
A largo plazo, las etapas 4, 5 y 6 sumarán una aportación adicional de 5.029 millones de euros al PIB regional y crearán más de 66.343 puestos de trabajo. El informe destaca que, aunque la fase de urbanización se prolongará hasta 2045, las fases de edificación y explotación comenzarán a mostrar su mayor potencial a partir de 2026, alcanzando su pico máximo en 2030. La construcción de los inmuebles de este proyecto implica una inversión de 6.706 millones de euros y un impacto total en el PIB de la ciudad y la Comunidad de Madrid de casi 4.587 millones y más de 53.000 empleos.
Conforme se vaya desarrollando la edificación comenzará la fase de explotación comercial e industrial, lo cual permitirá mantener alrededor de 9.661 empleos al año, de los que unos 6.400 se generarán de forma directa en comercios, oficinas e industrias, y se estima un impacto sobre el PIB madrileño de 673 millones de euros anuales.
El comercio minorista y la hostelería ocuparán alrededor del 60% de los locales, y la industria manufacturera y la logística, casi el 80% de las naves industriales que se construyan.