La inteligencia artificial está ampliando la demanda de oficinas flexibles en España, según el informe Global Trends in Flexible Office 2026, elaborado por Cushman & Wakefield. Las empresas vinculadas a esta tecnología suelen trabajar con equipos reducidos e internacionales y modelos con mayor presencia de trabajo remoto, características que favorecen el uso de espacios adaptables.
El estudio sitúa en torno al 60% el grado de madurez del mercado español, a partir de un índice que analiza 16 mercados de EMEA y tiene en cuenta el peso de las oficinas flexibles, la actividad de los operadores, la contratación y la participación de los propietarios, entre otros factores. Pese a esta evolución, su presencia todavía es limitada: representa alrededor del 2% del parque de oficinas de Madrid y el 4% del de Barcelona.
El stock flexible creció en lo que va de 2026 un 1% en Madrid y un 0,5% en Barcelona respecto al año anterior. La evolución contrasta con la registrada entre 2024 y 2025, cuando aumentó un 1,1% en la capital y un 5,8% en Barcelona, lo que apunta a una moderación del crecimiento en esta última ciudad.
Entre las principales operaciones de este año en Madrid figuran la ampliación de Utopicus en Madnum Poniente, con 1.105 m2; la apertura de La Fábrica en Eurocentro, con 1.090 m2, y la actividad de IWG en Novosur, con 986 m2. En Barcelona, Aticco Workspaces ha inaugurado Diagrame, un espacio de 14.608 m2, mientras Regus y Monday destacan entre los operadores con mayor actividad.
La expansión también empieza a llegar a otros mercados. El informe recoge nuevas aperturas anunciadas en Sevilla, Málaga, Valencia y Zaragoza entre finales de 2026 y 2027, ciudades donde la oferta flexible ha tenido hasta ahora una presencia más limitada.
En el conjunto de EMEA, el sector avanza hacia una mayor concentración: los tres principales operadores alcanzan un nivel medio o alto de cuota en el 93% de los mercados analizados, frente al 70% un año antes. También ganan peso los acuerdos de gestión entre propietarios y operadores, presentes en dos tercios de los mercados con niveles medios o altos de actividad, frente a algo más de un tercio en 2025. La oferta flexible gestionada directamente por propietarios también aumenta: el 71% de los mercados registra un nivel elevado, frente al 53% del año anterior.
La disponibilidad de oficinas de calidad es otro factor que favorece este modelo. En el segundo trimestre de 2026, la superficie de oficinas prevista en desarrollo en Europa se situó en 10,3 millones de m2, un 49% por debajo del máximo de 2020 y el nivel más bajo desde 2011. En este contexto, los espacios flexibles permiten cubrir necesidades de crecimiento o periodos de transición entre contratos con oficinas equipadas y menores plazos de implantación.
Iratxe Martínez, Flex Office Consultant en España de Cushman & Wakefield, señala que estos espacios ayudan a las empresas a ajustar su superficie a la evolución del negocio y reducir la inversión inicial, una ventaja que cobra relevancia ante la escasez de oficinas de calidad en las ubicaciones más demandadas.