Conren Tramway ha completado la venta del edificio de oficinas Llull 122, situado en el ámbito 22@ Sur de Barcelona, a un inversor privado internacional mediante una transacción off-market. La desinversión se formalizó a finales de diciembre de 2025, seis meses después de la finalización de las obras. La compañía no ha hecho público ni el importe de la operación ni la identidad del comprador.
El inmueble está íntegramente alquilado desde mediados de 2025 a CrowdStrike, que lo destinará a su sede EMEA. La compañía se encuentra en la fase final del acondicionamiento interior y prevé iniciar su actividad en los próximos meses bajo un contrato de arrendamiento a largo plazo.
Diseñado por BAAS Arquitectura, Llull 122 dispone de 5.027 m2 de superficie de oficinas y 726 m2 de espacios exteriores, distribuidos en un edificio escalonado con terrazas en todas las plantas. El proyecto incorpora una estructura en forma de lambda, sistemas automatizados de ventilación natural y control solar. El activo cuenta con certificación LEED Platinum e integra un programa de micromovilidad centrado en bicicletas y patinetes, además de plazas de aparcamiento para coches y motocicletas y puntos de recarga eléctrica.
La operación se produce en un contexto de transformación del submercado 22@ Sur, que concentra la implantación de compañías tecnológicas y el interés inversor en el distrito. El edificio se ubica en el eje de Badajoz, en un entorno con presencia de empresas como Glovo, Rakuten, NTT Data y Bridgestone.
En la transacción, el comprador contó con el asesoramiento legal de Osborne Clarke y técnico de Tétris, mientras que Conren Tramway estuvo asesorada legalmente por Garrigues.