La filial española de DSV cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 1.173 millones de euros, mientras avanzaba el proceso de integración de Schenker, cuya fusión legal ya está completada y operativa en España.
La evolución del negocio en el mercado nacional estuvo vinculada al comportamiento de sus tres divisiones —Air & Sea, Road y Contract Logistics— y a su actividad en sectores como tecnología, automoción, industria, consumo, aeroespacial y defensa, así como healthcare y pharma.
A cierre de 2025, la compañía contaba en España con más de 2.000 empleados, una red de 50 oficinas y centros logísticos distribuidos por el conjunto del territorio nacional y una superficie total de 526.900 m2 de instalaciones. Esta base operativa sostiene su actividad logística para clientes nacionales e internacionales.
En el marco del proceso de integración de Schenker, el 1 de enero de 2026 se formalizó la fusión legal de las tres divisiones de DSV en España. Este paso se enmarca en el proceso de integración global del grupo y permite avanzar en la unificación operativa de las distintas áreas de negocio, manteniendo la estructura por divisiones.
A escala global, DSV cerró 2025 con una facturación de 33.200 millones de euros y un EBIT antes de partidas especiales de 2.630 millones de euros. La integración de Schenker alcanzó un grado de avance del 30% durante el ejercicio, con el objetivo de completarse a finales de 2026, aproximadamente 20 meses después del cierre de la operación.
De cara a 2026, el grupo prevé un EBIT antes de partidas especiales de entre 3.085 y 3.425 millones de euros, apoyado, entre otros factores, en sinergias adicionales estimadas en al menos 540 millones de euros asociadas al proceso de integración de Schenker.