La Comunidad de Madrid concentró en marzo un volumen de inversión en activos inmobiliarios de aproximadamente 1.200 millones de euros, lo que representa cerca del 65% del total registrado en España durante ese periodo. El dato vuelve a situar al mercado madrileño como principal foco de atracción de capital institucional, impulsado en gran medida por una operación de gran tamaño vinculada al segmento residencial en alquiler, junto con la actividad mantenida en retail, oficinas e industrial.
La principal transacción del mes fue la compra de Fidere por parte de Brookfield a Blackstone por 1.050 millones de euros, en una operación comercializada como Project Cibeles. El portfolio reúne más de 5.200 viviendas en alquiler distribuidas en 47 activos, ubicados principalmente en la Comunidad de Madrid, con niveles de ocupación próximos al 98%. Por volumen y valoración, la operación refleja el interés del capital institucional por plataformas residenciales estabilizadas y consolida a Madrid como uno de los mercados clave para el desarrollo de estrategias de living a gran escala.
La inversión residencial siguió concentrando buena parte de la actividad más allá de esta operación. Barings cerró la compra de 305 viviendas llave en mano en Los Cerros, que serán entregadas una vez finalice su desarrollo, a Aurora Homes, en una operación alineada con el creciente interés institucional por productos de alquiler regulado y de gama media. En menor volumen, Advero Properties adquirió dos edificios residenciales que suman 54 viviendas, totalmente arrendadas mediante contratos de larga duración, mientras que Quantum Kiptam se hizo con un activo prime en Recoletos que será reposicionado para uso residencial de alta gama.
La inversión en retail también registró una operación destacada con la compra del centro comercial Oasiz por parte de Cale Street por 140 millones de euros. La transacción, articulada a través de la posición acreedora de Carlotta Iberia, pone de relieve las oportunidades que siguen surgiendo en el sector retail en España, especialmente en contextos ligados a reestructuraciones financieras. Con cerca de 90.000 m2 de superficie bruta alquilable, Oasiz figura entre los mayores activos comerciales transaccionados en la región en los últimos meses.
En oficinas, la actividad continuó apoyándose en desinversiones selectivas y en el capital privado. Swiss Life Asset Managers vendió un inmueble mixto de oficinas de 6.300 m2 en la calle Eloy Gonzalo, en el distrito madrileño de Chamberí, en una operación que refleja el interés sostenido de family offices e inversores privados por activos bien ubicados y con rentas.
El segmento industrial y logístico también mantuvo el dinamismo, con la compra por parte de Sogenial de un activo de 9.000 m2 alquilado a BymyCar Madrid Business Centre. La operación refleja el interés inversor por inmuebles monoinquilino con ingresos asegurados, especialmente aquellos vinculados al sector de automoción y a la distribución de última milla.
Más allá de las transacciones inmobiliarias
Marzo también dejó nuevos movimientos en torno al pipeline de desarrollo de Madrid y a su posicionamiento estratégico, especialmente durante MIPIM, la principal feria inmobiliaria de Europa.
El Ayuntamiento de Madrid aprovechó el evento para reafirmar su ambición de convertir la ciudad en la “capital europea de la vivienda asequible”, poniendo el foco en la magnitud del suelo disponible para nuevos desarrollos y en los esfuerzos en marcha para agilizar los procesos urbanísticos y la concesión de licencias. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, subrayó el papel estratégico del sector inmobiliario como motor de crecimiento económico y de mejora de la calidad de vida, mientras que la presidenta de ASPRIMA, Carolina Roca, señaló la disponibilidad de suelo como una de las principales ventajas competitivas de Madrid en el contexto europeo.
En el ámbito inversor, siguieron ganando protagonismo los asset classes alternativos y los desarrollos de gran escala. Urbanitae entró en el segmento de senior living con la financiación de una residencia operativa en Torres de la Alameda, mientras que Ten Brinke e Invesco anunciaron un proyecto para desarrollar una torre residencial de más de 300 viviendas en Alcalá de Henares.
La actividad también avanzó en el terreno de las infraestructuras y los desarrollos de uso mixto. Apto presentó sus planes para un campus de centros de datos en Fuenlabrada con una inversión prevista de 2.000 millones de euros y una capacidad estimada de hasta 240 MW, un proyecto que refuerza el papel de Madrid dentro del mapa de las infraestructuras digitales. Al mismo tiempo, la remodelación del distrito financiero de AZCA prevé movilizar alrededor de 90 millones de euros de inversión público-privada, con el inicio de las obras previsto para 2027.
El respaldo del sector público a la vivienda volvió a reflejarse, además, en la asignación de 32,9 millones de euros del Ayuntamiento de Madrid a la EMVS, destinados tanto a nuevas promociones como al mantenimiento de un parque existente de cerca de 10.000 viviendas de alquiler asequible.