El sur de Europa se posiciona como una de las regiones con mayor crecimiento en resiliencia urbana. En este contexto, Madrid y Barcelona lideran la evolución, según el último informe de Savills Resilient Cities, que estudia a 490 urbes.
Para determinar la resiliencia urbana, la firma ha evaluado diversas métricas: indicadores de crecimiento, la fortaleza de su economía del conocimiento y su sector tecnológico, la inversión en infraestructuras, su calidad de vida y las medidas adoptadas para adaptarse al cambio climático.
Las ciudades analizadas de España, Italia, Portugal y Grecia han subido de media 36 puestos desde 2024. A pesar de que Madrid y Barcelona van a la cabeza, aún se posicionan en el top 50. La capital española ha avanzado 43 puestos y la ciudad condal, 38, para situarse en los puestos 34 y 47, respectivamente.
Este progreso responde a un crecimiento del PIB por encima de la media europea y a una reducción del desempleo a niveles mínimos desde 2008. Además, el aumento de la migración nacional e internacional está reforzando tanto la base laboral como la demanda en el mercado inmobiliario.
El sector turístico ha jugado un gran papel en este desarrollo, propiciando una renovación del parque hotelero y la llegada de operadores de lujo, especialmente en la capital. Asimismo, el mercado residencial "super-prime" y el sector retail, que atrae nuevas marcas internacionales, han consolidado la resiliencia de estas ciudades.
Un factor emergente es el incremento de estudiantes internacionales, que ha diversificado el mercado de alojamiento. Savills señala que el sur de Europa se beneficia de hábitos de consumo más tradicionales, con una menor penetración del comercio electrónico y una fuerte cultura de hostelería y ocio en comparación con el norte del continente.
A escala global, el ranking sigue liderado por Nueva York, Tokio, Londres y Seúl, ciudades que mantienen su hegemonía gracias a los efectos de concentración y su capacidad para adaptar el entorno construido a las necesidades.
No obstante, el informe subraya que las ciudades de nivel medio están logrando adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos y medioambientales mediante la especialización en nichos de conocimiento.
El programa de análisis Impacts de Savills proyecta estas tendencias hasta 2035, evaluando variables como la riqueza personal y la dependencia demográfica para identificar los mercados con mayor potencial de expansión en la próxima década.